
Beyoncé, quien partía como la gran favorita con 11 nominaciones, se convirtió en la primera mujer negra en ganar el premio a Álbum del Año por Cowboy Carter, su arriesgada incursión en la música country. La artista también se llevó el galardón a Mejor Álbum Country y Mejor Interpretación Country en Dúo/Grupo por “II Most Wanted”, su colaboración con Miley Cyrus.
En un emotivo discurso de aceptación, Beyoncé agradeció a sus seguidores, su familia y los artistas negros que abrieron camino en el género. “Este álbum es un homenaje a todos aquellos que alguna vez sintieron que no encajaban. La música es de todos, sin barreras”, expresó ante un público que la ovacionó de pie.
Su victoria no estuvo exenta de controversia. Algunos sectores del country tradicional cuestionaron su presencia en la categoría, mientras que otros celebraron la expansión del género. La victoria de Cowboy Carter reafirma el impacto de la artista más galardonada en la historia de los Grammy y su capacidad para redefinir la industria musical.

Otro de los grandes protagonistas de la noche fue Kendrick Lamar, quien se llevó dos de los premios más codiciados: Grabación del Año y Canción del Año por Not Like Us. El tema, que explora la apropiación cultural y la identidad afroamericana, se convirtió en un himno en los últimos meses y consolidó al rapero de Compton como una de las voces más influyentes de su generación.
En su discurso, Lamar dedicó el premio a su comunidad y a la ciudad de Los Ángeles, recordando el papel de la música en la denuncia social. “Las historias que contamos importan. La cultura es nuestra, y la música es el vehículo que nos permite compartir nuestra verdad”, declaró.

La categoría de Mejor Artista Nuevo fue para Chappell Roan, quien ha conquistado a la crítica con The Rise and Fall of a Midwest Princess. Su estilo vibrante, letras introspectivas y puesta en escena teatral han hecho de Roan una de las figuras emergentes más interesantes de la actualidad.
Al recibir el premio, la cantante destacó la importancia de la autenticidad en la industria musical y agradeció a su equipo y a sus seguidores por creer en su visión. “Nunca pensé que esta princesa del Medio Oeste llegaría hasta aquí”, dijo con humor, emocionada por su victoria.

El pop también tuvo su gran noche con Sabrina Carpenter, quien se llevó los premios a Mejor Álbum Pop Vocal por Short n' Sweet y Mejor Interpretación Pop Vocal Solista por Espresso. Estos reconocimientos marcan un antes y un después en su carrera, consolidando su evolución de estrella juvenil a artista pop madura.

El talento latino fue reconocido con Shakira, quien ganó el Grammy a Mejor Álbum Pop Latino por Las Mujeres Ya No Lloran. En su discurso, la artista colombiana dedicó el premio a las mujeres latinas y a los inmigrantes, enfatizando la importancia de la resiliencia y la superación personal.
Por su parte, la rapera Doechii hizo historia al convertirse en la tercera mujer en ganar Mejor Álbum de Rap con Alligator Bites Never Heal. La victoria de Doechii refleja la evolución del género, con una mayor presencia femenina en una industria tradicionalmente dominada por hombres.
