
El Real Madrid volvió a demostrar por qué es el rey de Europa. En un partido cargado de emociones, los de Carlo Ancelotti lograron una remontada espectacular para imponerse 2-3 al Manchester City en el Etihad Stadium en la ida de los playoffs de la UEFA Champions League. Un duelo que tuvo a Erling Haaland como protagonista por parte de los locales, pero que acabó con Jude Bellingham firmando el tanto decisivo en los últimos minutos, dejando la eliminatoria encarrilada para el choque de vuelta en el Santiago Bernabéu.
El partido arrancó con el Manchester City llevando la iniciativa, fiel a su estilo de juego bajo el mando de Pep Guardiola. Apenas corrían 19 minutos cuando Kevin De Bruyne sirvió un centro milimétrico al área y Erling Haaland, con su imponente presencia, conectó un cabezazo imparable que batió a Thibaut Courtois, poniendo el 1-0 en el marcador.
Parecía que los locales tenían el control, pero la reacción del Madrid no se hizo esperar. Kylian Mbappé, en su primer gran partido de Champions con la camiseta blanca, apareció en el momento justo. En el minuto 33, tras una rápida combinación con Vinícius Júnior, el delantero francés definió con frialdad ante Ederson, igualando el encuentro y demostrando que el Madrid sigue siendo un equipo que nunca se rinde.
Con el marcador empatado al descanso, el partido mantuvo su intensidad en la segunda mitad. El Manchester City insistió en su dominio y volvió a encontrar recompensa en el minuto 65, cuando Haaland fue derribado en el área por Aurélien Tchouaméni. El árbitro no dudó en señalar la pena máxima y el propio delantero noruego se encargó de ejecutar con precisión el penalti, devolviendo la ventaja a los citizens.
El 2-1 parecía un golpe psicológico para los blancos, pero el Real Madrid volvió a hacer gala de su gen competitivo. Cuando los locales manejaban el partido con relativa comodidad, un error en la salida de balón de Ederson en el minuto 86 dejó el balón servido para Brahim Díaz. El exjugador del City no desperdició la oportunidad y firmó el 2-2, en un gesto de respeto hacia su antiguo club, optando por una celebración discreta.
Con el partido entrando en el tiempo de descuento, cuando parecía que el empate era el resultado definitivo, el Madrid volvió a golpear. Jude Bellingham, quien había tenido un encuentro discreto hasta ese momento, se convirtió en el héroe. En el minuto 92, Fede Valverde envió un centro desde la banda derecha y el mediocampista inglés sacó un potente disparo desde la frontal del área que se coló en la portería de Ederson, desatando la euforia en el banquillo blanco y en los aficionados madridistas presentes en el Etihad.
Al finalizar el encuentro, Carlo Ancelotti elogió el carácter y la entrega de su equipo. "Ha sido una actuación completa. A pesar de ir por detrás en dos ocasiones, el equipo ha mostrado carácter y ha creado numerosas oportunidades. Es importante mantener la concentración y no caer en la complacencia de cara al partido de vuelta", señaló el técnico italiano.
Por su parte, Pep Guardiola lamentó los errores defensivos que costaron caro a su equipo. "Tuvimos el control en gran parte del partido, pero en esta competición, los detalles marcan la diferencia. Debemos aprender de estos errores y prepararnos para el desafío que nos espera en Madrid", afirmó el entrenador catalán.
El resultado no tardó en generar repercusión en la prensa deportiva mundial. Medios británicos como The Guardian destacaron la capacidad del Real Madrid para remontar en escenarios adversos, mientras que en España, diarios como AS hablaron de "otra noche mágica" del equipo blanco en Europa. "El Madrid nunca está muerto", tituló el rotativo madrileño en su edición digital.
Con este resultado, el Real Madrid afrontará el partido de vuelta con una ventaja significativa, pero consciente de que el Manchester City buscará revertir la situación en el Santiago Bernabéu. La eliminatoria sigue abierta, y ambos equipos deberán mostrar su mejor versión para asegurar su pase a la siguiente ronda de la UEFA Champions League. El choque del Bernabéu promete ser una batalla futbolística de primer nivel, con dos de los equipos más dominantes de Europa en la última década peleando por la gloria continental.