
El FC Barcelona y el Atlético de Madrid ofrecieron un espectáculo inolvidable en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, con un vibrante empate 4-4 en el Estadio Olímpico Lluís Companys. Un encuentro marcado por la intensidad, los goles y las remontadas constantes dejó la eliminatoria abierta de cara al partido de vuelta en el Metropolitano.
El conjunto de Diego Simeone salió con fuerza y apenas necesitó 52 segundos para inaugurar el marcador. Julián Álvarez sorprendió con un remate de cabeza tras un preciso centro de Antoine Griezmann, enmudeciendo a la afición azulgrana. El tempranero golpe no quedó ahí: en el minuto 5, una pérdida de balón de Jules Koundé permitió a Griezmann aumentar la ventaja con un disparo certero ante la salida de Wojciech Szczesny.
El Atlético, con un planteamiento sólido y efectivo, parecía encaminado a una victoria cómoda, pero el Barcelona reaccionó con contundencia.
El equipo dirigido por Hansi Flick tardó en asentarse en el partido, pero logró reaccionar con su mejor arma: el talento ofensivo. En el minuto 23, Lamine Yamal rompió líneas por la banda derecha y asistió a Pedri, quien definió con precisión para recortar distancias.
El tanto dio confianza a los locales, que comenzaron a inclinar el campo a su favor. En el minuto 34, Pau Cubarsí igualó el marcador con un remate de cabeza tras un córner bien ejecutado. La remontada se concretó antes del descanso, cuando Íñigo Martínez firmó el 3-2 con otro cabezazo en un saque de esquina, desatando la euforia en Montjuïc.
En la segunda mitad, el Barcelona mantuvo el control del partido y amplió su ventaja en el minuto 74. De nuevo, Lamine Yamal fue clave con un desborde por la derecha que terminó en una asistencia a Robert Lewandowski, quien, con un disparo cruzado, puso el 4-2 en el marcador.
Con dos goles de ventaja y el tiempo a favor, parecía que los azulgranas tenían el partido bajo control. Sin embargo, el Atlético, fiel a su espíritu combativo, no se rindió. Marcos Llorente, con un potente disparo desde fuera del área en el minuto 83, volvió a meter a su equipo en la pelea.
Cuando el encuentro parecía decidido, llegó el golpe final del conjunto colchonero. En el minuto 93, Alexander Sorloth culminó una jugada colectiva con un remate desde el área chica para igualar el partido y silenciar Montjuïc.
Tras el encuentro, Diego Simeone analizó el frenético desarrollo del partido: “Con el 0-2 pensé: no te pongas tan contento porque no va a ser fácil”. El técnico argentino valoró el esfuerzo de su equipo y destacó la mentalidad de sus jugadores para sobreponerse a la adversidad.
Por su parte, Hansi Flick lamentó los errores defensivos que le costaron la victoria al Barcelona: “Tuvimos el partido en nuestras manos, pero en estos niveles no se pueden cometer esos errores en los minutos finales”.
El empate deja la eliminatoria abierta para la vuelta, que se disputará el próximo 2 de abril en el Estadio Metropolitano. Ambos equipos demostraron su capacidad ofensiva y su carácter competitivo, lo que anticipa otro duelo electrizante en busca de un billete para la final de la Copa del Rey.
Con la igualdad en el marcador global y el espectáculo garantizado, la vuelta promete ser un nuevo capítulo apasionante de esta rivalidad histórica.