
El boxeo japonés presenció una de las peleas más electrizantes del año cuando Kenshiro Teraji logró una espectacular victoria por nocaut técnico en el 12º asalto ante Seigo Yuri Akui, arrebatándole el título de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y unificando los cetros mosca en una velada inolvidable en el Ryogoku Kokugikan de Tokio.
El combate, que se perfilaba como un choque de estilos entre dos viejos conocidos y compañeros de gimnasio, superó las expectativas. Akui, con su agresividad habitual y un jab certero, llevó la iniciativa en la primera mitad de la pelea, dominando con su potencia y presionando constantemente a un Teraji que se vio obligado a resistir. Sin embargo, con el paso de los asaltos, la estrategia del campeón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) comenzó a rendir frutos.
Para el 10º y 11º round, el desgaste en Akui era evidente. Aun así, mantenía la ventaja en dos de las tarjetas de los jueces (105-104, 105-104), mientras que el tercero daba la pelea a Teraji (106-103). La situación obligaba a "The Amazing Boy" a buscar un desenlace contundente en el último asalto si quería salir con la victoria.
Y fue entonces cuando Teraji desató el infierno. Con un ritmo implacable, el de Kioto salió decidido a liquidar la pelea, arrinconando a Akui con combinaciones veloces y precisas. Con poco más de un minuto y medio en el reloj, un zurdazo estremeció a su oponente y el réferi Katsuhiko Nakamura decidió intervenir, decretando el nocaut técnico en favor de Teraji.
La imagen de Akui desplomándose en su esquina y rompiendo en llanto tras la decisión del árbitro habló por sí sola: había entregado todo en el cuadrilátero. Fue trasladado inmediatamente al hospital para evaluar el corte de tres centímetros dentro de su boca y descartar lesiones mayores.
Con esta victoria, Teraji no solo retiene su faja del CMB, sino que suma la de la AMB, consolidándose como el mejor mosca del planeta. Su récord ahora se extiende a 25 triunfos (16 por KO) y una sola derrota, mientras que Akui queda con 21 victorias, tres caídas y un empate.
"Fue una batalla de corazón contra corazón", declaró Teraji tras la pelea. "Yuri estuvo muy fuerte y casi me derrumba, pero gracias a mi equipo y a todos los que me apoyaron, pude luchar hasta el final y ganar".
Ahora, el nuevo monarca de los moscas ya tiene la mirada puesta en la división supermosca, donde podría desafiar al estadounidense Jesse Rodríguez, campeón del CMB, en una nueva batalla de proporciones históricas para el boxeo japonés.