
Después de dos intentos fallidos, la Selección Mexicana finalmente se proclamó campeón de la Concacaf Nations League tras vencer 2-1 a Panamá en la final disputada en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Con Raúl Jiménez como figura estelar, el equipo dirigido por Javier Aguirre consiguió el único título que le faltaba a nivel regional.
El camino del Tri en esta edición del torneo no fue fácil. En semifinales, México enfrentó a Canadá en un partido donde el equipo azteca se impuso 2-0 con un doblete de Raúl Jiménez. La victoria les permitió avanzar a la gran final y evitar el choque con Estados Unidos, su verdugo en las tres ediciones previas.
Ya en el partido por el título, México comenzó tomando la iniciativa y marcando muy tempran en el encuentro, algo que fue una constante en el torneo. Nuevamente fue Raúl Jiménez el autor de ambas anotaciones por lo que confirma que es el mejor delantero mexicano de la actualidad.
Si bien el título en el torneo es el mejor resultado posible para el TRI, hay ciertos aspectos a tomar en cuenta. Tras la ventaja tempranera obtenida en ambos encuentros, el ritmo de juego de México bajó conforme pasaban los minutos, lo que hizo que los rivales lograran equilibrar el dominio del juego. Aun así, la defensa mexicana se comportó a la altura para lograr, en ambos casos, mantener al TRI dentro del juego.
Los planteamientos de Javier Aguirre fueron lo esperado de acuerdo al estilo táctico del entrenador. México jugó ordenado y peleó cada balón con gran intensidad. Por garra y por fuerza no se le puede reclamar nada a esta selección. Sin embargo, aun queda mucho trabajo por hacer, especialmente en cuanto al ataque se refiere. Por momentos, el TRI pareció carente de imaginación, lo que hizo que las defensas rivales pudieran contener los ataques comandados por Jiménez y por Santi Gimenez.
Con este triunfo, Javier Aguirre logró su primer título con la Selección Mexicana en 16 años, consolidando el proceso que busca llevar al equipo en la mejor forma posible rumbo al Mundial 2026. Además, Raúl Jiménez, con sus cuatro goles en la fase final, se confirmó como una pieza clave en la ofensiva azteca. Santi Gimenez por su parte, aunque no pudo marcar, demostró que es la mancuerna perfecta en el ataque y quizá, el claro futuro del equipo.
La victoria de México en la Concacaf Nations League no solo le da su primer título en esta competición, sino que también representa un golpe anímico importante. Con Estados Unidos fuera del podio, el Tri vuelve a posicionarse como el equipo más fuerte de la región y deja claro que está listo para asumir el protagonismo en los torneos venideros.