
Pedir comida a domicilio es, sin duda, uno de los pequeños grandes placeres de la vida moderna. Después de un día agotador o durante una tarde de ocio en casa, no hay nada más reconfortante que deslizar por una app, elegir tu comida favorita y esperar a que llegue a la puerta de tu casa. Pero justo cuando estás a punto de confirmar el pedido, llega el dilema: ¿me doy un capricho poco saludable o intento elegir algo que no arruine mi alimentación de la semana?
La buena noticia es que no tienes que sacrificar el placer por la salud. Con una buena estrategia y un poco de información, es totalmente posible pedir comida deliciosa que también cuide tu cuerpo.
Las hamburguesas son un clásico del delivery, pero también uno de los pedidos más cuestionados en términos de salud. La clave está en elegir bien los ingredientes. Muchas cadenas y restaurantes ofrecen versiones más ligeras: hamburguesas de pavo, pollo a la parrilla o incluso opciones vegetales como las de garbanzos, lentejas o soja texturizada.
Consejo extra:
Pide que el pan sea integral, acompáñala con una guarnición de ensalada o verduras asadas en lugar de patatas fritas, y evita las salsas industriales en exceso.
La gastronomía mexicana puede ser una aliada si sabes elegir. En lugar de burritos grandes con queso derretido y carnes procesadas, opta por tacos con tortillas de maíz (mejor que las de trigo), rellenos de pollo, pescado a la plancha o nopales. Acompáñalos con pico de gallo, guacamole natural y frijoles negros.
Evita:
Los nachos con queso fundido, los fritos en exceso y los refrescos azucarados que suelen acompañar este tipo de comida.
Sí, puedes comer pizza sin sentir culpa. El truco está en elegir una base fina (idealmente integral), moderar la cantidad de queso y apostar por ingredientes vegetales: champiñones, pimientos, rúcula, berenjena o calabacín. Algunas pizzerías también ofrecen bases alternativas como coliflor, avena o harina de espelta.
Mejor aún:
Si tienes opción, pide media pizza vegetal y acompáñala con una ensalada fresca. Así disfrutarás sin excesos.
La comida asiática es otra gran candidata para un pedido saludable. Los woks con verduras, arroz integral y proteínas magras como tofu, pollo o camarones son una combinación nutritiva y saciante. El sushi, por su parte, puede ser saludable si evitas los rolls fritos y los que llevan salsas cremosas.
Tip saludable:
Pide una sopa miso o una ensalada de algas como entrada, y modera el consumo de salsa de soja (alta en sodio).
Muchos restaurantes ofrecen desayunos y brunch todo el día. Puedes aprovechar esto para pedir opciones nutritivas como bowls de yogur natural con fruta y granola sin azúcar, o tostadas de pan integral con aguacate, huevo pochado y semillas.
Ideal para cenas ligeras o días de descanso:
Estas opciones aportan fibra, grasas saludables y proteínas sin sobrecargar el estómago.
A veces el antojo no es de comida, sino de algo dulce para terminar el día. En lugar de pedir postres ultraprocesados, opta por alternativas más saludables como fruta fresca con yogur griego, açai bowls, o bizcochos artesanales elaborados con harinas integrales y edulcorantes naturales como dátiles o plátano.
Bonus:
Cada vez más restaurantes incluyen versiones de brownies veganos, galletas sin gluten y pastelitos sin azúcares añadidos. Lee bien la descripción antes de elegir.

A veces, lo que realmente necesitamos es una hamburguesa con patatas o un trozo de pizza con extra queso, y eso también está bien. Comer de forma saludable no significa eliminar todos los alimentos calóricos o ultraprocesados de tu vida, sino aprender a disfrutarlos con moderación y sin culpa. Una alimentación equilibrada no se mide por una sola comida, sino por los hábitos que mantenemos a lo largo del tiempo. Si la mayoría de tus decisiones alimenticias están alineadas con tu bienestar, no hay razón para que un capricho ocasional arruine tu progreso. De hecho, permitirte ciertos antojos puede ayudarte a mantener una relación más sana con la comida y evitar los atracones derivados de la restricción excesiva.
Comer saludable no tiene por qué ser sinónimo de cocinar siempre en casa ni de renunciar a los placeres del delivery. Con las opciones actuales, es posible disfrutar de comida sabrosa, práctica y nutritiva desde la comodidad del hogar. Lo importante es aprender a identificar los ingredientes, conocer tus gustos y buscar el equilibrio en cada elección. Así que la próxima vez que abras una app de delivery, recuerda: no se trata de comer perfecto, sino de comer con intención.