
La cuarta semana de 'Supervivientes 2025' no ha dejado títere con cabeza. Desde el regreso de Terelu Campos al plató tras 18 días en Honduras hasta la doble pérdida de Rosario y Samya en “Conexión Honduras”, pasando por una “Tierra de Nadie” que volvió a romper los nervios de los concursantes con pruebas, acusaciones y hasta una posible lesión grave, el reality no ha dado tregua. A un mes del inicio, el programa ya ha demostrado por qué sigue siendo el más extremo de la televisión.
La cuarta gala del concurso arrancó con el esperado regreso de Terelu Campos a plató. Tras una experiencia breve pero mediática, la comunicadora se reencontró con su hija Alejandra Rubio y su hermana Carmen Borrego en una noche cargada de emoción. "No quería engañar a nadie", aseguró Terelu, defendiendo su abandono y dejando claro que Honduras no era para ella: “No podía ser un lastre para un equipo, allí son una piña”.
El foco, sin embargo, se trasladó rápidamente a Honduras, donde se vivió la expulsión más emotiva de la edición: la de Ángela Ponce. La modelo, que se jugaba la permanencia junto a Laura Cuevas, fue finalmente la elegida por la audiencia para abandonar Playa Furia. Su despedida, sin embargo, fue de lo más cálida: todos los concursantes, sin excepción, se lanzaron a abrazarla, un gesto que no pasó desapercibido para Laura Madrueño. “Muy pocas veces he visto esto”, reconoció la presentadora.
Pero la noche no acabó ahí. En plena gala, un estallido emocional de Montoya sacudió la Palapa. La causa: la confesión pública de Anita sobre un beso entre ellos. “Sí que nos dimos un pico”, admitió ella. Montoya, por el contrario, lo negó todo y, al sentirse acorralado, decidió abandonar momentáneamente la Palapa entre lágrimas y gritos: “Estoy sufriendo, esto no es necesario”.
Las opiniones entre los compañeros se dividieron. Mientras Alcayde defendía a su amigo Montoya, Borja mostraba empatía por Anita. Finalmente, y tras momentos de tensión e incluso un ataque de ansiedad por parte de Anita, ambos acabaron fundidos en un abrazo, sin dejar claro qué pasará en su relación.
Las nominaciones de la gala colocaron en la cuerda floja a Carmen Alcayde y Rosario en Playa Furia, y a Makoke y Koldo en Playa Calma. Anita, una vez más, se coronó como líder tras una prueba que volvió a demostrar su potencia física.
La emisión de 'Conexión Honduras' se convirtió en una noche de despedidas. La más inesperada fue la de Rosario Matew, que tras activar el protocolo de abandono, no pudo ser convencida ni por sus familiares, ni por su pareja Stiven, ni siquiera por una emocionada Sandra Barneda.
Rosario se mostró completamente sobrepasada por la experiencia: “Me siento atrapada, con una sensación de querer huir. Esta aventura se ha convertido en algo muy difícil, y necesito curarme en casa”, confesó. Con esta decisión, el programa cerró sus votaciones y abrió una nueva tanda con los nominados restantes.
En paralelo, Playa Misterio vivió su propia resolución. Samya, Nieves, Ángela y Manuel se enfrentaban a la primera expulsión definitiva de la edición. Tras una prueba en la que Nieves ganó la inmunidad, Manuel fue el primero en salvarse. La audiencia eligió a Ángela como la siguiente en continuar, dejando a Samya fuera del concurso.
Lejos de venirse abajo, Samya agradeció la experiencia: “Estoy bien porque me he ido con un grupo en el que me he sentido cómoda. Alguien tenía que ser la primera expulsada, solo pido una fideuá”, bromeó entre risas.
La noche se tensó aún más con la prueba de recompensa. Damián, Pelayo y Borja lograron la victoria y decidieron comerse la pizza entre ellos, generando una bronca monumental en la que Makoke fue señalada por supuestas trampas. Joshua lanzó una acusación directa: “Makoke entró comida al programa en su chubasquero”. A esta afirmación se unió Laura Cuevas, relatando que Makoke llevó dos barritas de proteínas escondidas.
La aludida negó todo: “Me parece supersucio. Lo pensé, pero al final no lo hice”. El tema quedó sin aclarar, y promete volver a aparecer en futuras entregas.
La cuarta entrega de 'Tierra de Nadie' no se quedó atrás en cuanto a intensidad. Uno de los momentos más simbólicos de la semana fue la apertura del “Puente de la Concordia”, que reunió a Makoke y Laura Cuevas, aunque sin éxito en llegar a un entendimiento. Las tensiones entre ambas siguen siendo uno de los conflictos latentes del programa.
Además, el reality mostró nuevas imágenes del ya clásico vaivén emocional entre Montoya y Anita, y presentó una nueva dinámica: la “mesa de las tentaciones”. Aquí, los concursantes podían intercambiar objetos personales por comida. Algunos, como Laura Cuevas y Joshua, no dudaron en hacerlo. Otros, como Álex, Koldo o Borja, emocionaron al público negándose rotundamente. “Antes abandono el concurso que dejar el peluche de mi hijo”, declaró Borja entre lágrimas.
El único que pensó en el grupo fue Escassi, quien cambió su almohada por tres latas de comida para el equipo. Un gesto que fue aplaudido dentro y fuera del programa.
Pero si hubo un momento preocupante, fue la aparatosa caída de Makoke durante una de las pruebas de recompensa. Carlos Sobera cerró la gala anunciando que su continuidad estaba en duda: “El diagnóstico no es concluyente, se le realizarán más pruebas y conoceremos los resultados próximamente”.
Este incidente se suma a la tensión constante que vive la concursante, señalada por algunos compañeros y con la presión añadida de estar nominada junto a Koldo y Carmen Alcayde.
A punto de cumplir el primer mes en la isla, 'Supervivientes 2025' ha logrado convertir cada gala, cada conexión y cada noche de “Tierra de Nadie” en una montaña rusa emocional. El casting ha demostrado tener ingredientes para todos los gustos: conflictos sentimentales, abandonos emocionales, liderazgo físico, traiciones, alianzas y humor. Con Terelu fuera del concurso, Rosario de vuelta en casa, Samya expulsada y Makoke en el aire, la quinta semana se perfila como otra de alto voltaje.