
La quinta semana de ‘Supervivientes 2025’ ha sido, sin duda, una de las más intensas, emocionales y reveladoras de la edición. Desde la quinta gala del jueves hasta ‘Tierra de Nadie’ el martes, el reality ha vivido momentos de auténtica televisión: reencuentros, lágrimas, amor, castigos y, sobre todo, supervivencia en estado puro. La gran protagonista ha sido Makoke, pero no ha sido la única que ha acaparado minutos en pantalla. Vamos por partes.
La quinta gala arrancó con la gran incógnita: ¿podría continuar Makoke en el concurso tras su aparatosa caída? Tras dos días de incertidumbre y aislamiento, la televisiva recibió, en directo y visiblemente emocionada, el esperado informe médico: no había fractura, no había dolor, y por tanto, Makoke podía regresar a la playa. Una noticia que celebró entre lágrimas de alivio.
“Llevo dos días sin saber nada, sin saber si podía continuar, estoy agobiada, pero me encuentro bien”, explicaba entre sollozos, ante un Jorge Javier Vázquez que le reconocía las ganas que siempre había tenido de participar. Desde plató, su novio le dedicaba unas emotivas palabras de apoyo, que terminaron con una declaración de amor que emocionó a todos.
Sin embargo, la alegría de Makoke fue breve: minutos más tarde, la audiencia decidía su expulsión frente a Carmen Alcayde, quien se salvaba con un 54% de los votos. Carmen celebraba su permanencia con euforia, mientras Makoke aceptaba la decisión con serenidad: “Me voy sana, me voy feliz”, dijo, antes de descubrir que su viaje aún no había terminado.
Al llegar a Playa Misterio, la exmodelo se reencontró con Ángela, Nieves y Manuel, los anteriores expulsados, lo que le devolvió la esperanza de seguir luchando por el título de superviviente.
Por su parte, Borja y Pelayo se convertían en los nuevos líderes de sus equipos, tras superar las pruebas de la semana. Y los nominados que enfrentarán la expulsión en la próxima gala son Anita, Koldo, Gala y Montoya.
La noche del domingo trajo consigo una nueva expulsión: Ángela Ponce se convertía en la segunda expulsada oficial de la edición tras Samya. El público la dejó fuera tras un ajustado porcentaje, en el que Makoke, en Playa Misterio, fue la salvada con un 57% de los votos. “Nunca me han salvado en ningún reality, gracias, gracias”, repetía sin creérselo.
Además, fue una noche marcada por dos noticias impactantes reveladas desde el exterior, algo que rara vez sucede en el programa. La primera fue que Helena, la novia de Almácor, viajaba a Honduras para sorprenderle. La segunda, un verdadero bombazo: Damián se convertía en campeón del mundo de kárate tras la descalificación del anterior vencedor. La emoción de sus compañeros al enterarse fue total, lo alzaron en hombros y corearon su nombre. Un momento que quedará para la historia del reality.
Por otro lado, Rosario Matew regresaba a plató tras abandonar voluntariamente. En su charla con Sandra Barneda, aseguró que no lo hizo por miedo a perder a su pareja, Stiven, sino por priorizar su salud mental: “Si me quedaba, sabía que me pasaría factura de alguna manera”, confesó.
Pero no todo fue alegría. Montoya, Anita y Carmen Alcayde fueron sancionados por saltarse las normas del reality. Anita, desesperada y emocionalmente hundida, cruzó la valla para reencontrarse con Montoya, su ex, y Carmen acudió a consolarla. La consecuencia: Anita y Montoya pasaron 24 horas encerrados en Playa Furia y Carmen fue designada como su cuidadora.
La noche del martes fue una montaña rusa de sentimientos. En ‘Tierra de Nadie’, el clima no dio tregua y los Cayos Cochinos vivieron un temporal extremo con vientos, tormentas eléctricas y olas de hasta dos metros, pero los concursantes aguantaron como auténticos supervivientes.
Pese al temporal, la edición vivió su momento más romántico hasta la fecha. Anita y Montoya, tras su encierro en el corralito, protagonizaron el primer beso de la edición. Lo hicieron creyendo que no había cámaras. Hablaron, se reconciliaron, se abrazaron… y se besaron. “Nos ha venido bien estar en el corralito. Fue una cura emocional”, confesaban después. Anita, con su habitual humor, soltó una frase que ya es viral: “A ver si voy a llegar preñada”.
Pero el mayor momento romántico fue protagonizado por Almácor y Helena. El reencuentro con su pareja fue emocionante desde el inicio. Primero, él confesaba a cámara que “es el amor de mi vida”, sin saber que ella ya estaba en Honduras. Más tarde, tras superar unas pruebas, pudo abrir la jaula donde ella le esperaba. Entre besos, abrazos y lágrimas, Almácor se arrodilló y le pidió matrimonio con un collar hecho a mano: “¿Quieres casarte conmigo?”. Helena respondió que sí sin dudar. Un momento icónico.
Además, se celebró la prueba de salvación entre los nominados: Anita, Gala, Koldo y Montoya. Tras pasar por los cubos de barro, Montoya resultó ser el salvado de la semana, lo que provocó un emotivo agradecimiento del concursante, quien se derrumbó llorando sobre la arena. “Gracias por seguir creyendo en mí”, decía entre lágrimas.
También tuvo lugar la clásica mesa de las tentaciones, donde los concursantes debían elegir entre su objeto personal o comida. Montoya y Pelayo no resistieron la tentación y cambiaron su objeto por alimento. En cambio, Gala, Damián y Carmen Alcayde decidieron mantener sus pertenencias. Carmen se negó a entregar el peluche de sus hijos, Damián defendió que su toallita “le alimenta mentalmente”, y Gala priorizó el cojín que le recuerda a su hija. Decisiones que emocionaron al público. El jueves, la gala promete tensión: Anita se enfrentará a la decisión del público. ¿Logrará mantenerse tras una semana de emociones intensas y besos inesperados?