
Hay días que son pura magia. El 23 de abril es uno de ellos. Cada rincón se llena de libros, flores, miradas cómplices y esa emoción tan íntima que sentimos al elegir una historia para otra persona. Porque regalar un libro es mucho más que un gesto: es decir “te conozco”, “te pienso” o “quiero que leas esto porque me hace pensar en ti”.
El 23 de abril no es una fecha cualquiera. Es el momento del año en que las ciudades se transforman en escenarios literarios, los escaparates se visten de portadas irresistibles y los paseos se llenan de personas que buscan el título perfecto para regalar. Esta celebración, reconocida por la UNESCO como el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, tiene sus raíces en una coincidencia histórica poética: en ese mismo día de 1616 murieron Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega.
Pero si hay un lugar donde este día se vive con especial intensidad es Cataluña, donde se entrelaza con la fiesta de Sant Jordi, el patrón regional. ¿La tradición? Intercambiar un libro por una rosa. El resultado: calles llenas de puestos, autores firmando ejemplares, parejas regalándose versos y flores, y una atmósfera que huele a tinta fresca y a amor.
1. Pasear por las Ramblas entre libros y rosas
En Barcelona, el corazón de Sant Jordi late fuerte. Las Ramblas y plazas se llenan de paradas donde editoriales, librerías y floristas se mezclan en perfecta armonía. No importa si es tu escritor favorito o un nuevo descubrimiento: la emoción de conseguir una firma o compartir una dedicatoria convierte esta jornada en un ritual urbano que no se olvida fácilmente.
2. “Bookcrossing”: libros viajeros que esperan ser leídos
Cada vez más ciudades españolas se suman al fenómeno del intercambio libre de libros. En bancos de parque, estaciones de tren o pequeños buzones literarios, alguien deja un ejemplar con una nota: “léeme y déjame libre”. Es una manera preciosa de compartir historias de forma anónima y espontánea. Y sí, a veces encontrar el libro perfecto es tan simple como sentarte en el banco adecuado.
3. Mercadillos literarios con encanto
En ciudades como Granada, Salamanca o Bilbao, librerías y editoriales sacan sus joyas a la calle con descuentos, actividades para peques, cafés improvisados y hasta música en vivo. Es el plan perfecto para pasar el día entre libros, picar algo al sol y descubrir lecturas que no están en las listas de los más vendidos… pero deberían.
4. Lecturas en voz alta, al aire libre o bajo techo
Las lecturas públicas se han convertido en uno de los momentos más emotivos del Día del Libro. Ya sea una maratón de El Quijote o una sesión de poesía contemporánea, escuchar a otros leer —y dejarte llevar por su voz— convierte cualquier texto en una experiencia colectiva. Algunas se acompañan de cuartetos de cuerda, otras se celebran en azoteas con vino. Y todas tienen algo en común: nos hacen sentir que los libros están vivos.
5. Bookstagram, recomendaciones y cartas de amor lectoras
Las redes sociales también se visten de gala para este día. Cuentas de booklovers, autores y editoriales comparten sus imprescindibles, sorteos, dedicatorias y retos como “un libro que cambió tu vida”. Incluso hay quienes se animan a escribir cartas de amor literarias o declarar su crush lector. Spoiler: si recibes una en tu buzón, es una señal del universo.
¿Buscas el título perfecto para este Día del Libro? Aquí va una selección de novedades que llegan para quedarse en tu mesita de noche —o en la de esa persona que quieres sorprender—:

Por si un día volvemos – María Dueñas
Ambientada en la Argelia colonial de los años 20, esta novela sigue la historia de Cecilia Belmonte, una joven española que huye de un pasado turbulento adoptando una nueva identidad. En Orán, enfrenta trabajos agotadores y situaciones adversas, incluyendo un delito en la tabaquera Bastos que la somete a un hombre despreciable. Con entereza, Cecilia se libera y emprende un camino de superación a lo largo de tres décadas, en una narrativa que rescata la memoria de los emigrantes españoles en Argelia.

Esperanza: La autobiografía del Papa Francisco
Publicada en 2025, esta es la autobiografía escrita por un pontífice. En ella, el Papa Francisco compartió con frescura y sencillez episodios significativos de su vida, desde su infancia en Buenos Aires hasta su elección como Papa. El libro ofrece revelaciones, anécdotas y reflexiones iluminadoras, convirtiéndose en un legado espiritual y moral destinado a inspirar a lectores de todo el mundo, sobre todo tras su reciente fallecimiento.

Amanecer en la cosecha – Suzanne Collins
Esta precuela de la saga Los Juegos del Hambre se centra en Haymitch Abernathy, mentor de Katniss y Peeta. Ambientada durante el Segundo Vasallaje de los Veinticinco, la novela explora los orígenes de Haymitch y su participación en los Quincuagésimos Juegos del Hambre, donde se seleccionan el doble de tributos. La historia profundiza en la valentía y los sacrificios del protagonista, mostrando cómo incluso en la oscuridad más absoluta puede surgir la voluntad de cambiar el mundo.

Si esto es un hombre – Primo Levi
Publicado en 1947, este testimonio desgarrador narra la experiencia de Primo Levi en el campo de concentración de Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial. A través de sus páginas, Levi reflexiona sobre la condición humana, la supervivencia y la pérdida de la dignidad bajo circunstancias extremas, convirtiendo su obra en un documento fundamental sobre el Holocausto.

El camino del artista – Julia Cameron
Este libro, publicado por primera vez en 1992, es un curso de descubrimiento y rescate de la propia creatividad. Julia Cameron ofrece herramientas prácticas para superar bloqueos creativos y fomentar la expresión artística. A través de ejercicios y reflexiones, el lector es guiado en un viaje introspectivo hacia la recuperación de su conexión con el arte y la expresión personal.
Quizás este año no puedas pasear entre puestos o conseguir esa firma soñada, pero eso no significa que no puedas celebrar. Puedes releer tu novela favorita, mandar un libro por correo a alguien lejos, compartir un fragmento en tus redes o simplemente hacerte ese autoregalo pendiente.