
La despedida de soltera es ese momento mágico entre el “sí, quiero” y el gran día. Una excusa perfecta para viajar con tus amigas, hacer planes solo para ustedes y celebrar la amistad como se merece. Lejos de los estereotipos, hoy las despedidas de soltera se transforman en experiencias a medida: desde retiros de bienestar en la naturaleza hasta fiestas elegantes frente al mar, pasando por escapadas gourmet, noches de karaoke o planes culturales con mucho estilo.
Ibiza es el clásico que nunca falla. Esta isla balear ofrece una mezcla irresistible: 'beach clubs' de lujo, calas escondidas, DJs internacionales y una energía contagiosa que convierte cualquier plan en una celebración. ¿Una idea top? Alquilar un velero para recorrer la costa durante el día, brindar con cava al atardecer y cerrar la noche bailando bajo las estrellas en discotecas icónicas como Amnesia o Pacha.
Además, muchas despedidas combinan el plan fiestero con momentos de relax en spas, masajes grupales o sesiones de yoga al amanecer. Porque Ibiza también sabe cuidar cuerpo y mente.
Si buscas una despedida con estilo y un punto de conexión con la naturaleza, Tulum es el destino ideal. Aquí la fiesta es más sofisticada y relajada, con 'beach clubs' como Papaya Playa Project o Gitano, cócteles con mezcal, cenas en medio de la selva y rituales wellness de inspiración maya.
Perfecto para grupos que disfrutan de una estética cuidada, gastronomía local y opciones de alojamiento boutique, Tulum también ofrece cenotes escondidos, clases de surf y una vibra libre que te hará querer quedarte más días.
Lisboa es una ciudad luminosa, vibrante y perfecta para grupos de amigas que quieren disfrutar de buen clima, comida deliciosa y una vida nocturna sin excesos, pero con mucho encanto. Desde un brunch con vistas al Tajo hasta una tarde de compras por la Rua Augusta, la capital portuguesa tiene plan para todo tipo de novia.
El barrio Alto y Cais do Sodré son ideales para salir de noche, y durante el día se puede organizar una cata de vinos o un paseo en tranvía vintage para fotos inolvidables. Todo con un presupuesto bastante accesible.

Si la idea es vivir una experiencia diferente y llena de color, Marrakech es una joya. Desde dormir en un riad con patio interior hasta perderse en los zocos, disfrutar de un hammam tradicional o hacer una excursión al desierto en glamping, cada rincón es una postal.
Las despedidas en Marrakech se viven con estilo: desayunos con té de menta y naranjas frescas, talleres de cosmética natural, sesiones de henna o cenas bajo lámparas marroquíes en restaurantes como Nomad o El Fenn.
Buenos Aires combina lo mejor de una capital cosmopolita con un carácter único. Ideal para despedidas que buscan cultura, gastronomía y vida nocturna con un twist local. Desde una tarde de compras por Palermo Soho hasta una clase de tango privada, la ciudad permite diseñar una experiencia variada y muy especial.
Las cenas de grupo con show en vivo son muy populares, y se puede cerrar la noche en rooftops como Trade Sky Bar o fiestas de música latina en pleno centro. Todo, con el carisma porteño como protagonista.
Cartagena es uno de los destinos más románticos del continente, y eso la convierte en una opción ideal para una despedida llena de sabor y alegría. Su casco histórico, sus casas coloridas, los paseos en barco por el Caribe y las noches en rooftops con música en vivo crean el ambiente perfecto.
Muchas novias eligen hacer un día de spa en grupo, organizar una fiesta en catamarán con música personalizada o incluso realizar una sesión de fotos profesional por las calles empedradas. Y por supuesto, no puede faltar la champeta para mover el cuerpo hasta el amanecer.
Para quienes sueñan con una despedida de película, Santorini es el escenario ideal. Este destino griego enamora con sus casitas blancas, cúpulas azules y puestas de sol dignas de aplauso. Perfecto para despedidas íntimas y elegantes, donde el plan es más sobre calidad que cantidad.
Brindar con vino local frente al mar, hacerse un book de fotos al estilo "Mamma Mia", cenar frente a la caldera o hacer una ruta de viñedos son algunas de las experiencias que se pueden organizar para un grupo reducido y especial.
¿Quieres quedarte en España pero vivir una experiencia intensa y con mucha personalidad? Sevilla lo tiene todo: sol, alegría, música, y una arquitectura que enamora. Es perfecta para un fin de semana de despedida con esencia andaluza: clases de flamenco, tapeo en Triana, paseo en coche de caballos y copas al ritmo del sur.
Además, la ciudad ofrece opciones para todos los presupuestos y grupos de todos los tamaños, desde escapadas gourmet hasta noches en tablaos con mucho arte. Y si es primavera, no hay mejor telón de fondo que la Feria de Abril.

Celebrar una despedida de soltera es una excusa maravillosa para reunir amigas, viajar, desconectar y crear recuerdos que duren más allá del gran día. Desde playas paradisíacas hasta capitales culturales, cada destino ofrece su encanto y su ritmo. Lo importante no es solo el lugar, sino cómo se vive: juntas, entre risas, brindis, complicidad y alguna que otra lágrima de emoción.