
En una noche de alto voltaje europeo, el Paris Saint-Germain se llevó una valiosa victoria por la mínima (0-1) frente al Arsenal en el Emirates Stadium, en el duelo de ida de las semifinales de la Champions League. Ousmane Dembélé fue el hombre del gol y Gianluigi Donnarumma el héroe bajo palos, en un partido vibrante que deja todo abierto para la vuelta en el Parque de los Príncipes.
El PSG no tardó en mostrar sus intenciones. Apenas corría el minuto 4 cuando Ousmane Dembélé abrió el marcador con una acción que resume lo mejor del equipo de Luis Enrique: presión alta, circulación rápida y definición letal. El francés inició la jugada, cedió a la izquierda para un eléctrico Khvicha Kvaratskhelia y este, con el exterior, colocó un centro medido que Dembélé cazó de primeras para batir a David Raya con un remate cruzado.
El inicio parisino fue demoledor. Durante los primeros 20 minutos, asfixió al Arsenal con una presión desquiciante, anticipaciones constantes y un despliegue físico notable. Kvaratskhelia volvió loco a Jurrien Timber y reclamó incluso un penalti por agarrón dentro del área. El cuadro londinense, desconcertado por momentos, sobrevivió como pudo a la tormenta inicial.
Con el paso de los minutos, el Arsenal logró asentarse y emparejar el partido. A la media hora, David Raya evitó el segundo con una gran intervención ante Désiré Doué, servido otra vez por Dembélé. Fue una parada clave para mantener con vida a los suyos.
La mejor ocasión de los ‘Gunners’ llegó justo antes del descanso. Gabriel Martinelli se plantó solo frente a Donnarumma, tras una gran asistencia de Saka, pero el portero italiano demostró su categoría con un manotazo milagroso que desvió el balón en el mano a mano. El arquero del PSG repitió la hazaña al minuto 56, negándole el gol a Leandro Trossard en otra acción clarísima. Sin sus intervenciones, el resultado habría sido muy distinto.
Tras el descanso, los de Mikel Arteta ajustaron líneas y encontraron caminos para incomodar a su rival. Bukayo Saka tomó galones y comenzó a desequilibrar por ambas bandas. Declan Rice también apareció a balón parado, como en la eliminatoria ante el Real Madrid, y de su bota partió un centro que Mikel Merino cabeceó a gol. Sin embargo, el tanto fue anulado por fuera de juego milimétrico tras una revisión del VAR.
El empuje del Arsenal encontró respuesta en la solidez parisina. El PSG, tras su salida en tromba inicial, mutó en un bloque compacto que resistió con orden y oficio los embates del rival. Luis Enrique tiró de banquillo con Barcola y Gonçalo Ramos, este último a punto de firmar el 0-2 con un punterazo que se estrelló en el larguero en el 85’.
Con su tanto, Ousmane Dembélé alcanzó los 26 goles en 2025, 33 en total en la temporada, confirmando su gran momento de forma. El extremo francés ha evolucionado de desequilibrante a decisivo, y volvió a demostrarlo en el escenario más exigente. Por su parte, Donnarumma se erigió como la muralla infranqueable que mantuvo al PSG con ventaja. Sus intervenciones no solo sostuvieron al equipo, sino que frustraron a un Arsenal que mereció al menos el empate.
"Es muy difícil ganar aquí, lo sabíamos desde octubre cuando perdimos 2-0, pero hicimos un gran partido. No tuvimos tanto el balón, pero fuimos eficaces", declaró Vitinha, el motor del centro del campo parisino.
Del lado local, David Raya fue autocrítico pero optimista: “Jugamos bien, los encerramos y les hicimos daño, sabemos que podemos ganar a cualquier equipo”. Mikel Arteta, por su parte, apuntó a los pequeños detalles: “Los márgenes son muy cortos. Donnarumma ha hecho dos paradas que marcan la diferencia”.
Luis Enrique, satisfecho pero cauto, reconoció el valor del triunfo: “El gol nos dio confianza y tranquilidad. Este equipo sigue demostrando que tiene hambre”.
Con este 0-1, el PSG toma ventaja pero no puede confiarse. El Arsenal demostró coraje, recursos y capacidad de reacción, y buscará la remontada la próxima semana en el Parque de los Príncipes. Será otro capítulo de una semifinal apasionante entre dos estilos opuestos y dos técnicos obsesionados con el detalle.
La Champions sigue ardiendo, y con protagonistas como Dembélé y Donnarumma, el espectáculo está garantizado. ¿Logrará el PSG regresar a una final europea o el Arsenal firmará otra gesta como ante el Madrid? La respuesta, en París.