
El FC Barcelona se proclamó campeón de LaLiga 2024/25 tras imponerse con autoridad al RCD Espanyol por 0-2 en el RCDE Stadium. Con esta victoria, los culés certificaron su 28º título liguero, firmando una temporada brillante bajo la batuta de Hansi Flick. El triunfo llegó en un escenario inmejorable: el derbi catalán, cargado de emociones, tensión y un trasfondo dramático que no dejó indiferente a nadie.
La jornada estuvo marcada desde antes del pitido inicial por un lamentable incidente en los alrededores del estadio. Una conductora perdió el control de su vehículo y atropelló a varios aficionados, dejando trece heridos, algunos de ellos de gravedad. Aunque las autoridades descartaron un acto intencionado, el suceso empañó el ambiente festivo que se respiraba en torno a un encuentro decisivo.
En lo deportivo, el Espanyol llegaba al choque con la necesidad imperiosa de puntuar para alejarse de los puestos de descenso. Los blanquiazules mostraron desde el inicio una actitud aguerrida, plantando cara a un Barça que sabía que una victoria lo proclamaba campeón de forma matemática, sin depender de otros resultados.
El primer tiempo fue un reflejo del contexto: intensidad, disputas en el mediocampo y ocasiones repartidas. El Espanyol no se achicó y, liderado por Pere Milla y Braithwaite en la delantera, puso a prueba en varias ocasiones a Wojciech Szczesny, quien respondió con solvencia. Por su parte, los de Flick controlaban la posesión, pero no lograban traducirla en ocasiones claras, con un Lewandowski bien vigilado y un Raphinha intermitente.
Los minutos avanzaban y el gol no llegaba. El Espanyol crecía en confianza, pero sabía que mantener el equilibrio durante los noventa minutos sería una tarea titánica.
Tras el descanso, Hansi Flick no dudó: el joven prodigio Lamine Yamal tenía que entrar. Y como en los grandes relatos deportivos, el chico respondió. Apenas ocho minutos después de ingresar al terreno de juego, en el 53’, Yamal sacó a relucir su magia. Recibió en la frontal, recortó con maestría y disparó con zurda, ajustado al palo derecho, batiendo a Pacheco y silenciando Cornellà.
El 0-1 encendió las alarmas en el conjunto local. El Espanyol se volcó al ataque en busca del empate, pero la expulsión de Leandro Cabrera en el 79’, tras una entrada violenta precisamente sobre Yamal, complicó aún más las cosas para los de Luis García.
Con un hombre menos, el Espanyol no pudo contener el empuje final del Barça, que sentenció el encuentro en el tiempo añadido. En el 92’, Fermín López culminó una excelente asistencia de Yamal para poner el 0-2 definitivo y desatar la locura en el banquillo visitante.
El pitido final desató los festejos culés. Sin embargo, la celebración se vio empañada por un gesto poco deportivo del Espanyol: el club local activó los aspersores del campo para interrumpir el festejo azulgrana, generando una trifulca entre jugadores y miembros del cuerpo técnico de ambos equipos. Hansi Flick, en un gesto de templanza, pidió calma y ordenó a sus jugadores dirigirse al vestuario para evitar males mayores.
La conquista del título es el broche de oro a una campaña de altos y bajos para el FC Barcelona. Tras un arranque irregular, el equipo encontró su mejor versión a partir de la jornada 21, encadenando nueve victorias consecutivas que le permitieron superar al Real Madrid en la tabla. Desde entonces, los blaugranas no soltaron la cima.
Hansi Flick ha sabido imprimir su sello: un equipo compacto, vertical, con una defensa más sólida que en temporadas anteriores y un ataque eficaz. Los números lo dicen todo: 95 goles a favor y solo 28 en contra hasta la fecha, cifras que reflejan el dominio culé en esta edición del campeonato.
Este título de liga supone el primero en el palmarés del técnico alemán con el club catalán, y se suma a la Supercopa de España y la Copa del Rey conquistadas semanas atrás. Con ello, el Barça cierra un triplete nacional que no lograba desde la era de Luis Enrique en 2015.
Mientras tanto, el RCD Espanyol se complica la vida. Con la derrota, el conjunto perico se mantiene peligrosamente cerca de la zona de descenso y tendrá que jugarse la permanencia en las dos jornadas restantes. La expulsión de Cabrera y la falta de puntería en momentos clave pasan factura a un equipo que, pese a mostrar carácter, no supo resistir ante la pegada azulgrana.
Luis García, en la rueda de prensa posterior, lamentó la derrota, pero aseguró que su equipo “peleará hasta el final para quedarse en Primera”. La salvación, a día de hoy, está en manos de los blanquiazules, pero el margen de error ya no existe.
El FC Barcelona celebrará el título con su afición en un acto público previsto en la Ciudad Condal, mientras se prepara para cerrar la temporada con dignidad en las dos últimas jornadas. Jugadores como Gündogan, Frenkie de Jong y el renacido Ferran Torres han sido claves en un equipo que ha sabido reinventarse y apostar por la cantera sin perder competitividad.
Con el futuro en mente, la dirección deportiva del club ya trabaja en refuerzos y salidas, consciente de que el gran objetivo del próximo curso será volver a competir con garantías en Europa. Pero hoy, el Barça celebra.