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La semana del 9 al 15 de junio de 2025 viene cargada de matices climáticos que marcarán el día a día en buena parte del país. Desde tormentas intensas con granizo en amplias zonas del interior, hasta temperaturas que rozarán los 40 °C en el sur, los contrastes serán protagonistas. La entrada y posterior retirada de una DANA (depresión aislada en niveles altos) dejará huella con chubascos, calima y episodios de calor extremo. La segunda mitad de la semana, sin embargo, traerá una estabilización progresiva que anticipa la llegada del verano. A continuación, desglosamos la previsión meteorológica para cada día de la semana.
El arranque de la semana estará dominado por cielos poco nubosos en gran parte de España, aunque no sin sobresaltos. Durante la tarde, se desarrollarán nubes de evolución que darán lugar a tormentas secas en amplias zonas del interior peninsular. Estas tormentas podrían ser especialmente fuertes en ambas mesetas, las Béticas orientales y, sobre todo, en la Ibérica sur, donde no se descarta granizo de gran tamaño y rachas muy fuertes de viento.
Las temperaturas se dispararán en buena parte del país, superando los 36 °C en zonas de la mitad sur, la Meseta Norte y depresiones del nordeste y noroeste. En los valles de la vertiente atlántica sur se podrían alcanzar los 38-40 °C. La calima será notable en la mitad sur y los vientos, moderados, soplarán del nordeste en el litoral gallego y sureste peninsular.
El martes estará marcado por el acercamiento de una DANA desde el oeste, lo que provocará un aumento notable de la inestabilidad atmosférica. Las tormentas serán las grandes protagonistas del día, especialmente en la mitad norte peninsular, donde se espera que sean fuertes y estén acompañadas de granizo y rachas intensas de viento. Serán especialmente intensas en Galicia, el entorno cantábrico, el alto Ebro, el norte del sistema Ibérico y los Pirineos.
La nubosidad de tipo medio y alto se extenderá de sur a norte a lo largo de la jornada. Las temperaturas seguirán siendo altas en el sur y nordeste peninsular, con máximas entre 34 y 36 °C, y picos de hasta 40 °C en los valles de Andalucía y el nordeste. En contraste, la meseta Sur y el extremo oeste experimentarán un descenso térmico. La calima persistirá en la Península y Baleares.
La influencia de la DANA se mantiene activa, ahora evolucionando hacia una baja fría aislada centrada en el noroeste. Esto se traducirá en un día muy nuboso, especialmente en la mitad norte, donde se desarrollará nubosidad de evolución con tormentas y chubascos desde primeras horas.
Estas precipitaciones serán generalizadas salvo en la fachada oriental peninsular, y podrían ser localmente fuertes en Galicia y zonas del centro peninsular. En las islas, el tiempo será más estable, aunque con intervalos nubosos.
Las temperaturas bajarán en la vertiente atlántica, mientras que en las zonas mediterráneas y el Cantábrico oriental subirán, alcanzando de nuevo valores entre 34 y 38 °C en puntos del sureste y nordeste. La calima comenzará a retirarse, aunque aún afectará a la mitad este y Baleares.
El jueves será un día de transición hacia un ambiente más estable. La baja que causó tanta inestabilidad comenzará a alejarse hacia el norte, permitiendo que los cielos se despejen progresivamente en casi toda la Península. Solo en el extremo noroeste, especialmente en el oeste de Galicia, se esperan cielos cubiertos y precipitaciones asociadas al acercamiento de un nuevo frente.
Podrían darse chubascos residuales durante las primeras horas en el cuadrante nordeste, pero con tendencia a desaparecer. Las temperaturas bajarán ligeramente en el Mediterráneo y el norte peninsular, aunque volverán a subir en el suroeste. Se superarán los 34-36 °C en las depresiones de Andalucía y del nordeste, así como en algunos puntos del interior de Mallorca.
Con el retorno de la estabilidad, el viernes se presenta con cielos mayormente despejados y temperaturas en ascenso. En Madrid, se espera un día soleado con máximas de hasta 33 °C y mínimas de 19 °C. Las regiones del sur, como Sevilla o Córdoba, volverán a registrar temperaturas superiores a los 36 °C.
En el norte, la situación será más tranquila, aunque con cielos parcialmente nublados en Galicia y el Cantábrico. En el Mediterráneo, como en Barcelona, las máximas se mantendrán en torno a los 25 °C, con ambiente agradable y sin riesgo de precipitaciones.
El sábado intensificará la sensación veraniega. Las temperaturas seguirán subiendo en gran parte del país, especialmente en el centro y sur peninsular. En Madrid se alcanzarán los 34 °C y en el valle del Guadalquivir se podría superar la barrera de los 38 °C.
Los cielos se mantendrán mayormente despejados, aunque se podrían formar algunas nubes altas decorativas. En el norte, el ambiente será más fresco pero igualmente seco, mientras que en las islas Canarias continuará el clima agradable, con temperaturas máximas entre 24 °C y 26 °C y brisas suaves.
El domingo cerrará la semana con una jornada muy calurosa. En Madrid se prevé una máxima de 36 °C y una mínima de 20 °C, con aviso amarillo por temperaturas extremas activo desde las 13:00 hasta las 21:00. También se emitirá un aviso por tormentas con viento fuerte en el área metropolitana.
En Barcelona se mantendrán las condiciones estables, con máximas alrededor de los 25 °C. En el sur peninsular, como en Córdoba o Sevilla, las temperaturas se dispararán una vez más, y no se descarta que se lleguen a los 40 °C. En el norte, las condiciones seguirán siendo más suaves, pero con cielos mayormente despejados.
La semana del 9 al 15 de junio de 2025 será todo menos monótona. La primera mitad estará marcada por una fuerte inestabilidad atmosférica, con tormentas severas, granizo y rachas de viento. A medida que avance la semana, el calor se convertirá en protagonista, especialmente en el sur, donde se alcanzarán valores propios del verano más intenso. Las personas con sensibilidad al calor deberán tomar precauciones, especialmente en las zonas bajo avisos meteorológicos. Así, España se encamina hacia el verano con una combinación de fenómenos extremos y cielos despejados, recordándonos que la temporada estival no solo llega con sol, sino también con fuerza.