
Hay quienes eligen perfume según la temporada, el estado de ánimo o la ocasión. Y hay quienes se mantienen fieles a una sola fragancia, esa que parece encapsular su esencia personal. Sea cual sea tu caso, una cosa es segura: detrás de ese perfume al que siempre vuelves hay un patrón. Tal vez es la suavidad del jazmín, el dulzor de la vainilla o el misterio del pachulí. Conocer las notas olfativas que componen tus perfumes favoritos no solo te permite entender mejor tu gusto, sino que también te abre la puerta a nuevas fragancias que podrían encantarte.
Notas destacadas: pera, grosella negra, iris, jazmín, flor de azahar del naranjo, praliné, vainilla, pachulí.
La Vie Est Belle es la definición moderna del perfume dulce, sofisticado y femenino. Su corazón floral está rodeado de una cálida capa gourmand gracias al praliné y la vainilla. No en vano es uno de los más vendidos del mundo.
Si te gusta este perfil:
Yes I Am de Cacharel: igual de dulce y moderno, con una mezcla jugosa de frambuesa y un fondo de cardamomo cremoso y leche.
Signorina Misteriosa de Salvatore Ferragamo: más misterioso, con grosella negra, flor de azahar y mousse de vainilla negra, ideal para las noches.
Tip: si te gustan los perfumes gourmand, busca notas como toffee, caramelo, cacao o almendras.
2. Coco Mademoiselle de Chanel
Notas destacadas: naranja, bergamota, rosa turca, jazmín, pachulí, vetiver, almizcle blanco, vainilla.
Una fragancia fresca pero con carácter. Combina cítricos luminosos con un corazón floral empolvado y un fondo amaderado sensual. El equilibrio entre elegancia y modernidad es la clave de su éxito.
Para seguir explorando esta línea:
Miss Dior Blooming Bouquet: floral y delicado, con rosa damascena, peonía y un fondo almizclado más sutil, ideal para el día.
Chloé Eau de Parfum: con rosa, lichi y ámbar, es más empolvada, romántica y suave. Perfecta para quienes prefieren una sensación más etérea.
Tip: si tu favorito contiene rosa y jazmín, puedes explorar la familia floral clásica con acentos verdes, acuáticos o empolvados.
Notas destacadas: almendra, café, jazmín sambac, nardos, haba tonka, cacao, vainilla, sándalo.
Icónica y sensual, esta fragancia en forma de stiletto combina el dulzor de los ingredientes gourmand con la potencia de flores blancas nocturnas como el jazmín y los nardos. Una fragancia de contrastes, ideal para quienes no temen destacar.
Si quieres variar sin perder intensidad:
L'Interdit de Givenchy: con nardos, flor de azahar y vetiver, tiene un lado floral blanco potente con un fondo terroso y elegante.
Black Opium de Yves Saint Laurent: más oriental, mantiene el café y la vainilla, pero con una vibra más urbana y especiada.
Tip: los perfumes con nardos y jazmín sambac son ideales si buscas fragancias nocturnas, sensuales y florales.
Notas destacadas: fresa, toronja, hojas verdes, violeta, gardenia, jazmín, almizcle, maderas blancas, vainilla.
Juvenil, fresca y divertida. Daisy captura el espíritu libre de la primavera con un inicio frutal y un corazón floral limpio. Es perfecta para el día y para quienes buscan una fragancia alegre y desenfadada.
Otras opciones para ti:
Chance Eau Tendre de Chanel: combina membrillo, toronja y jazmín, ofreciendo una versión más luminosa y ligeramente más sofisticada.
Light Blue de Dolce & Gabbana: con limón siciliano, manzana verde y bambú, ofrece una sensación veraniega, acuática y chispeante.
Tip: si te atraen las fragancias frescas y frutales, las notas de cítricos, frutos rojos y flores verdes son lo tuyo.
Notas destacadas: pera, melón, magnolia, jazmín, rosa, lirio de los valles, almizcle, vainilla.
Una oda a lo floral. J’adore combina flores clásicas con frutas suaves y una base ligeramente dulce. Es una fragancia que respira elegancia y equilibrio.
Si te encanta, explora también:
Elie Saab Le Parfum: un bouquet blanco de flor de azahar, jazmín y miel que transmite lujo y feminidad.
Idôle de Lancôme: con rosa, jazmín y una base empolvada, es más ligera y moderna, ideal para el uso diario.
Tip: los perfumes florales afrutados con jazmín, flor de azahar o magnolia tienden a ser versátiles y muy femeninos.
Notas destacadas: café, pera, flor de azahar, jazmín, vainilla, pachulí, cedro.
Una fragancia de culto que combina intensidad y dulzura. El café le da una vibra adictiva, mientras la flor de azahar aporta feminidad.
Si buscas algo similar o complementario:
Scandal de Jean Paul Gaultier: otra propuesta intensa, con miel, caramelo, gardenia y pachulí, que juega con lo dulce y lo provocativo.
Libre de YSL: con lavanda, flor de azahar y vainilla, tiene un carácter más aromático y fresco, pero igual de poderoso.
Tip: si te fascinan los perfumes intensos y sensuales, las notas de café, vainilla y flores blancas son tu punto fuerte.
Notas destacadas: té, bergamota, jazmín, flor de azahar, rosa, orquídea, pachulí, vainilla.
Como su nombre indica, es una explosión floral con un toque dulce y oriental. Tiene un halo sofisticado y envolvente que lo hace ideal para eventos o citas especiales.
Nuevas opciones para ti:
Mon Guerlain de Guerlain: una fragancia rica y femenina con lavanda, sándalo, vainilla y rosa. Una joya moderna con herencia clásica.
Valentino Donna Born in Roma: mezcla jazmín, vainilla bourbon y grosella negra para una propuesta contemporánea, joven y elegante.
Tip: las fragancias orientales florales se destacan por su duración y presencia. Perfectas para quienes aman dejar huella.
A veces basta con leer la etiqueta del perfume para descubrir si una fragancia encaja contigo. Pero si ya tienes un favorito, puedes identificar sus familias olfativas principales y buscar nuevas opciones basadas en esas pistas:
Familia floral:
Incluye notas como rosa, jazmín, peonía o lirio. Las fragancias florales suelen transmitir una sensación romántica, elegante y clásica. Son ideales para quienes buscan un perfume femenino, versátil y atemporal.
Familia frutal:
Aquí predominan ingredientes como pera, melocotón, frutos rojos o cítricos como la mandarina y el pomelo. Son perfumes alegres, vibrantes y juveniles, perfectos para el día a día o estaciones cálidas.
Familia gourmand:
Contienen notas comestibles y dulces como vainilla, caramelo, praliné, cacao o café. Estas fragancias son adictivas, cálidas y reconfortantes, con un fuerte componente emocional. Muy populares entre quienes buscan perfumes intensos y envolventes.
Familia amaderada:
Incorpora elementos como cedro, sándalo, vetiver o pachulí. Estas fragancias suelen tener una presencia más sofisticada y misteriosa, y son ideales para la noche o los meses fríos. A menudo aportan profundidad y duración a la fragancia.
Familia oriental (también conocida como ámbar):
Compuesta por notas como ámbar, resinas, especias, incienso o almizcles. Suelen ser cálidas, sensuales y potentes. Son perfectas para quienes aman los perfumes que dejan huella y no pasan desapercibidos.
Invertir en un nuevo perfume es más que una compra: es una forma de autoexpresión. Por eso, antes de lanzarte, prueba las fragancias en tu piel. Observa su evolución durante horas, identifica las notas que permanecen y decide si ese nuevo aroma cuenta tu historia. Porque al final, un buen perfume no solo huele bien… te representa.
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