
El Atlético de Madrid no pudo haber tenido un estreno más amargo en el Mundial de Clubes 2025. El conjunto dirigido por Diego Simeone fue claramente superado por un Paris Saint-Germain (PSG) imponente, que le endosó un contundente 4-0 en un duelo que evidenció la diferencia de ritmo, planteamiento y eficacia entre ambos equipos. El cuadro parisino, bajo la batuta de Luis Enrique, no solo se adueñó del marcador, sino también del juego, de la posesión y del relato competitivo del partido.
Desde el arranque, el PSG dejó claras sus intenciones. Con una presión alta, movilidad constante y precisión en el pase, encerró al Atlético en su propio campo, desactivando cualquier intento de transición ofensiva colchonera. La resistencia rojiblanca apenas duró 19 minutos. Fue entonces cuando Fabián Ruiz aprovechó un balón suelto en la frontal del área para clavar un derechazo seco, imposible para Oblak. El 1-0 confirmaba las sensaciones del campo: el PSG estaba varios pasos por delante.
El Atlético intentó estirarse, pero sus aproximaciones fueron estériles. Griezmann, titular en detrimento de Sorloth, tuvo una actuación gris, sin peso en la creación ni en el área rival. Justo antes del descanso, el castigo aumentó. Una rápida transición comandada por Vitinha terminó con el portugués cruzando el balón para establecer el 2-0. El Atlético, atónito, se iba a los vestuarios con una desventaja que parecía corta.
La segunda mitad trajo consigo cambios e intención de rebelión en el equipo de Simeone. Ingresaron Sorloth y Julián Álvarez, buscando más presencia ofensiva. Y por unos minutos pareció que la dinámica podía cambiar. El argentino incluso logró batir al guardameta Donnarumma, pero el VAR anuló el tanto por una falta previa de Koke. Fue el momento más peligroso del Atlético... y también el preludio de su naufragio.
Las pérdidas de balón, el desorden táctico y la impotencia general se acentuaron conforme avanzaban los minutos. Para colmo, Clément Lenglet fue expulsado en el 78 tras una dura entrada, dejando a los madrileños con diez y sin margen de maniobra. A partir de ahí, el PSG aprovechó para firmar una goleada sin miramientos.
Senny Mayulu, joven promesa del conjunto francés, anotó el tercero tras un error grosero de Griezmann en salida. Y en el tiempo añadido, Kang-in Lee cerró la goleada desde el punto de penalti, luego de que Le Normand cometiera una mano clara dentro del área. El 4-0 dejaba una herida profunda y muchas dudas en el conjunto rojiblanco.
La imagen ofrecida por el Atlético en su estreno internacional ha encendido las alarmas en el entorno colchonero. No solo por el resultado, sino por la escasa capacidad de reacción, la desorganización defensiva y la falta de ideas ofensivas. Simeone, cuya apuesta por Griezmann desde el inicio no funcionó, deberá hacer ajustes importantes si quiere evitar un batacazo aún mayor.
Además, el debate sobre la necesidad de rejuvenecer la plantilla se ha reactivado con fuerza. La media de edad del equipo supera los 30 años y, ante un rival como el PSG —que combina talento joven con experiencia—, la diferencia fue notoria. La directiva ya trabaja en posibles incorporaciones de cara a una reestructuración necesaria, aunque se prevé un mercado complicado.
Por su parte, el PSG demostró por qué es uno de los grandes favoritos al título en este renovado Mundial de Clubes. Luis Enrique logró que su equipo brillara con un fútbol dinámico, vertical y letal en los metros finales. Con figuras consolidadas como Donnarumma, Fabián o Vitinha, y talentos emergentes como Mayulu o Kang-in Lee, los parisinos parecen listos para ir a por todo en el torneo.
El resultado no solo les da tranquilidad en la clasificación, sino que les afianza como una de las propuestas más sólidas en lo futbolístico. Su próxima prueba será ante el Botafogo, en lo que se anticipa como un duelo de alta intensidad.
El Atlético de Madrid deberá pasar página rápidamente. El próximo compromiso, ante el Seattle Sounders, se convierte en una auténtica final. Solo una victoria permitiría a los rojiblancos mantener opciones de clasificación y salvar el honor en un torneo que, por ahora, le ha dado la espalda.
Mientras tanto, el Mundial de Clubes sigue dejando partidos destacados. El Bayern Múnich humilló 10-0 al modesto Auckland City, el Palmeiras y el Porto firmaron un empate sin goles, y el Real Madrid se prepara para su debut ante el Al-Hilal saudí. Todo apunta a que será un campeonato de emociones fuertes, aunque para el Atlético el camino empieza muy cuesta arriba.