
Frente a una ligera dosis de presión y tras una dura derrota en el debut, el Atlético de Madrid ha respondido con solvencia y contundencia, imponiéndose 1‑3 al Seattle Sounders en el Lumen Field de Seattle, correspondiente a la segunda jornada del Grupo B del Mundial de Clubes 2025.
El conjunto colchonero, dirigido por Diego Simeone, reaccionó ante un rival de menor exigencia técnica, pero igualmente competitivo. El choque arrancó con ritmo intenso y dominio rojiblanco, que se tradujo en una ventaja temprana gracias al joven canterano Pablo Barrios.
Apenas en el minuto 11, Barrios, desequilibrado en tres cuartos, se inventó un disparo desde la frontal del área que, tras golpear dos veces en el larguero, cruzó la línea para adelantar al Atlético. El gol reflejó la capacidad del joven talento para aparecer en momentos decisivos y el deseo colectivo de superar el traspié anterior.
A pesar del marcador favorable, el ataque rojiblanco falló en convertir ocasiones claras —como el desmarque de Sorloth—, desaprovechando varias oportunidades y dejando el partido vivo al descanso.
La reanudación trajo más control por parte del equipo colchonero. Axel Witsel, entrando por el lesionado Giménez, amplió la renta en el minuto 47, aprovechando un rechace tras un disparo bien colocado y anotando con frialdad. El Atlético, con un bloque compacto y presión alta, dominaba el juego.
Seattle ajustó líneas y recortó distancias rápido, gracias a un tanto de Albert Rusnák en el minuto 50, tras un error defensivo rojiblanco. No obstante, Barrios volvió a aparecer cinco minutos después, anotando el 1‑3 definitivo y poniendo en aviso a sus rivales.
El triunfo refleja una mejora en el orden táctico: presión alta, compactación en líneas y transiciones rápidas. La defensa, aunque con lagunas puntuales —como el gol encajado—, demostró solidez general. El equipo mostró intensidad en cada tramo del encuentro, un reflejo del sello Simeone en una versión más competitiva que en el debut.
La solidez se consolidó con cambios eficaces: Witsel aportó claridad y control en el mediocampo, ocupando con éxito el hueco dejado por Giménez. Barrios demostró que no solo aporta frescura, sino que también tiene olfato goleador y liderazgo en momentos clave.
Con este resultado, el Atlético suma tres puntos y se coloca en tercer lugar del grupo, empatado con PSG y Botafogo, también con tres unidades. El panorama se complica: necesita vencer por tres goles al Botafogo en la próxima jornada o esperar un empate o triunfo del Seattle ante el PSG para evitar quedar fuera por diferencia de goles.
La victoria devuelve la esperanza al Atlético de Madrid, que reaccionó con personalidad tras la goleada encajada ante el PSG (0‑4 en el debut). El doblete de Barrios consolida su condición de figura emergente y refuerza la fe de Simeone en su cantera.
Sin embargo, el contexto sigue siendo exigente: Botafogo se perfila como rival directo, tras derrotar al PSG, y el balance del grupo impone presión a los rojiblancos. La última jornada, en Pasadena, será definitiva para las aspiraciones del Atlético en el torneo.