icon-menu.svg

Estás suscrito a Chefbook

Barra libre de artículos de viajes

SUSCRÍBETE a Chefbook por 2,99€/semana

IVA incluido y no te pierdas nada.

El Real Madrid resurge con diez hombres y domina al Pachuca

Los blancos, lejos de rendirse, reaccionaron con energía y acabaron 3 a 1 contra los mexicanos.

En un duelo que pudo haber marcado el principio del fin para el Real Madrid en el Mundial de Clubes 2025, el equipo blanco respondió con carácter, talento y una mentalidad ganadora que define su historia. A pesar de jugar con un hombre menos durante más de 80 minutos, los de Xabi Alonso superaron al Pachuca mexicano por 3-1 en el SoFi Stadium, firmando una actuación que revitaliza su candidatura en el torneo.

La expulsión temprana de Raúl Asencio, unida al contexto de presión tras el decepcionante empate sin goles en la primera jornada ante Al Hilal, convertía el partido en un examen de madurez para una plantilla rejuvenecida. Y la respuesta fue contundente. Los goles de Jude Bellingham, Arda Güler y Fede Valverde construyeron una victoria que vale más que tres puntos: es una reafirmación de identidad, de jerarquía y de ambición.

Golpe inesperado: la roja que cambió el plan

El encuentro comenzó con un sobresalto monumental. Apenas se había cumplido el minuto 7 cuando Raúl Asencio, central del filial e incorporado al primer equipo para este torneo, vio la tarjeta roja directa tras una dura entrada sobre Salomón Rondón. La falta era clara, y el árbitro, sin necesidad de revisar el VAR, lo expulsó sin titubear.

El plan de partido de Xabi Alonso, que apostaba por un sistema ofensivo y posicional, saltó por los aires. El Madrid tuvo que replegar líneas, reorganizar su defensa con la entrada de Nacho por Brahim Díaz y confiar en el despliegue físico de Valverde, Tchouaméni y Bellingham para mantener el equilibrio.

Lejos de amilanarse, el equipo reaccionó con energía. Asumió el reto de competir con inferioridad numérica y lo hizo con una versión sólida, disciplinada y creativa en los metros finales. El control del balón, lejos de ser absoluto, fue útil. Y cada recuperación se convirtió en una oportunidad para lanzar transiciones rápidas que incomodaron al Pachuca.

Bellingham abre el camino

El primer premio a ese esfuerzo llegó en el minuto 35. En una jugada iniciada en campo propio, Güler condujo con inteligencia, descargó para Tchouaméni y este habilitó a Jude Bellingham en la frontal. El inglés, que ya había avisado minutos antes con un disparo cruzado, definió con maestría al palo largo. Fue el 1-0 y el inicio del impulso moral que necesitaban los blancos.

A partir de ese momento, el Real Madrid creció. El Pachuca, desconcertado por no saber cómo aprovechar su superioridad numérica, comenzó a perder precisión. Rondón y De la Rosa apenas entraban en juego y la defensa blanca, liderada por Nacho y Huijsen, se mantuvo firme.

Antes del descanso, llegó el segundo tanto. En una combinación rápida por banda izquierda, Fran García llegó hasta línea de fondo y centró al segundo palo. Arda Güler, con una sutil volea, batió a Ustari y puso el 2-0 en el minuto 44. El joven turco celebró con rabia un tanto que simboliza su crecimiento: más maduro, más decisivo y cada vez más implicado.

Un equipo que no se rinde

La segunda parte mantuvo la misma dinámica. Pachuca quiso adelantar líneas y buscar el gol que los metiera de nuevo en el partido, pero se encontró con un Courtois en modo muralla. El belga realizó dos intervenciones salvadoras, una de ellas a un disparo raso de Montiel, que podrían haber cambiado el signo del encuentro.

Cuando más lo intentaban los mexicanos, llegó el tercer mazazo. En el minuto 70, una contra fulminante liderada por Bellingham terminó con un pase a Valverde, que definió con un derechazo cruzado. El uruguayo, símbolo de entrega y constancia, selló el 3-0 con un grito al cielo.

Pachuca maquilló el resultado en el 80', cuando Elías Montiel aprovechó un rechace tras un córner para batir a Courtois. El 3-1 fue anecdótico en el desarrollo del juego, aunque sirvió como recordatorio de que al Madrid le cuesta cerrar los partidos con su habitual solidez defensiva.

Güler, Courtois y Huijsen: las notas altas de la noche

El triunfo tuvo varios nombres propios. El primero, Thibaut Courtois, que volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mejores porteros del mundo. En un partido de máxima exigencia emocional, fue clave para evitar sustos.

También brilló Arda Güler, cada vez más confiado, más participativo y más influyente. Su gol, su movilidad y su lectura del juego exterior lo convierten en un recurso muy valioso para Xabi Alonso. Y mención especial merece Dean Huijsen, el central de 19 años que se impuso en el juego aéreo, mostró personalidad con balón y dejó claro que tiene futuro en Chamartín.

Gonzalo García, el joven delantero de la cantera, volvió a tener minutos y dejó detalles interesantes en la presión alta. Aunque no marcó, fue parte activa del trabajo colectivo.

Un paso adelante que invita a soñar

Con esta victoria, el Real Madrid suma cuatro puntos en el Grupo H y se sitúa con serias opciones de avanzar a los octavos de final. El próximo duelo ante el FC Salzburg, el 26 de junio, será decisivo para sellar su pase.

Más allá del resultado, la imagen mostrada es lo que más ilusiona al madridismo. El equipo, aún en construcción y con jugadores jóvenes como protagonistas, supo sobreponerse a la adversidad, competir con honor y exhibir la esencia de su escudo: luchar hasta el final.

Xabi Alonso, en su primera gran prueba como técnico blanco, demostró capacidad de reacción y liderazgo. "Esta victoria es del grupo, del compromiso y del orgullo. Con uno menos, fuimos más equipo", declaró tras el pitido final. El Real Madrid se reengancha al Mundial de Clubes. Y lo hace con una lección de coraje que recuerda a todos por qué nunca se le puede dar por muerto.

icon-x.svg

icon-x.svg

You are in offline mode !