
Con la llegada del verano, los días se alargan, el termómetro sube y las vacaciones se convierten en el anhelo común. Sin embargo, esta temporada estival, sinónimo de relax y disfrute al aire libre, también trae consigo un reto importante para la salud dermatológica. La exposición prolongada al sol, el sudor constante, la sal del mar y el cloro de las piscinas pueden dejar huella en nuestra piel: deshidratación, manchas, envejecimiento prematuro e incluso brotes de acné se convierten en efectos secundarios habituales.
Pero, para batir esto, tenemos mil estrategias y productos virales a nuestra mano. Y, aunque no todos merecen la pena, aquí te presentamos los que sí, con esta guía paso a paso de lo que necesitas para proteger tu piel todo el verano.
Si hay un producto protagonista durante el verano, sin duda es el protector solar. Según la Academia Española de Dermatología y Venereología, el uso correcto de un SPF adecuado puede prevenir hasta el 80% del envejecimiento prematuro de la piel. La clave está en elegir un fotoprotector de amplio espectro (UVA y UVB), con al menos SPF 30 para el día a día y SPF 50+ para exposiciones prolongadas.
Los que recomendamos:
Tip extra: No olvides reaplicar cada 2 horas y usar protector incluso los días nublados o si vas a estar en interiores con exposición a pantallas o ventanas.
El calor aumenta la producción de sebo y sudor, por lo que una buena rutina de limpieza es fundamental. La técnica de doble limpieza —popularizada por la cosmética coreana— consiste en usar primero un limpiador oleoso y luego uno acuoso.
Los virales:
La limpieza debe realizarse mañana y noche, especialmente tras el uso de protector solar, maquillaje o una jornada al aire libre.
Aunque la piel parezca más grasa en verano, no significa que esté correctamente hidratada. De hecho, la exposición solar tiende a deshidratar las capas profundas de la epidermis. La clave está en usar hidratantes ligeros, con textura gel o loción, y activos como el ácido hialurónico o la glicerina.
Best-sellers del verano:
Técnica viral: El skin flooding, que consiste en aplicar una bruma facial con agua termal o esencia hidratante antes de tu sérum y crema, para maximizar la absorción de los productos.
El sol no solo broncea: también genera radicales libres que atacan las células y aceleran el envejecimiento. Por eso, incluir antioxidantes en la rutina de mañana es una excelente forma de proteger la piel.
Activos estrella:
Top productos:
Cuidar la piel después de la exposición solar es clave para evitar la inflamación, las rojeces o la descamación. Los productos “after sun” ayudan a reparar la barrera cutánea, calmar y refrescar.
Estrellas de Instagram:
El cuerpo también necesita cuidados especiales. Una exfoliación semanal permite eliminar células muertas y potenciar el bronceado de forma uniforme. Además, usar hidratantes con activos calmantes como el pantenol o la manteca de karité es fundamental.
Tips extra:
Son las zonas más olvidadas y, sin embargo, las más vulnerables. Los labios pueden agrietarse, los párpados mancharse y el cuero cabelludo quemarse con facilidad.
Soluciones específicas:
El maquillaje no tiene por qué estar reñido con la protección solar. Cada vez más marcas lanzan bases, brumas fijadoras y polvos compactos con SPF, perfectos para reaplicar durante el día sin necesidad de desmaquillarse.
Algunos favoritos:
En contraposición con las rutinas de 10 pasos, el ‘skinminimalism’ gana fuerza este verano. La idea es usar menos productos, pero más eficaces y adecuados para tu tipo de piel. Un limpiador, un hidratante ligero con antioxidantes y un buen protector solar pueden ser suficientes si los eliges bien.
Proteger la piel en verano no es solo cuestión de estética: es un acto de autocuidado y prevención a largo plazo. Este 2025, la tendencia es clara: fórmulas eficaces, texturas ligeras, ingredientes calmantes y una buena dosis de conciencia solar.