
Lando Norris se impone en casa en un caótico GP de Gran Bretaña, marcado por la lluvia, errores estratégicos, sanciones y la histórica actuación de Nico Hülkenberg, quien consiguió su primer podio en la Fórmula 1 tras más de una década de espera.
En una carrera repleta de incidentes, el piloto de McLaren capitalizó los errores de sus rivales y el caos climático para sumar 25 puntos cruciales en la lucha por el campeonato. Lo acompañaron en el podio su compañero Oscar Piastri (quien cayó al segundo puesto tras ser penalizado) y el alemán Nico Hülkenberg, que firmó una hazaña personal al subirse por primera vez al podio de la F1 tras 239 carreras iniciadas.
Desde el inicio, la carrera estuvo condicionada por la inestabilidad del clima. La pista mojada confundió a varios equipos en la vuelta de formación. Charles Leclerc y George Russell apostaron por neumáticos lisos (slicks) decisión que se reveló errónea ante el asfalto húmedo. Uno de los episodios más desafortunados fue el del argentino Franco Colapinto, quien ni siquiera pudo arrancar debido a problemas técnicos con su monoplaza de Alpine.
Con visibilidad comprometida, Max Verstappen arrancó fuerte, pero pronto el caos se apoderó de Silverstone. Liam Lawson fue el primer abandono tras un contacto con un Haas, lo que derivó en un Virtual Safety Car. Poco después, Gabriel Bortoleto también quedó fuera al perder adherencia con slicks, obligando a una segunda neutralización.
La carrera se relanzó con Piastri al ataque. El australiano adelantó a Verstappen tras la activación del DRS y lideró brevemente, pero el cambio repentino de clima trajo más lluvia. El Safety Car apareció una vez más con un tercio de la carrera cumplido. Piastri encabezaba el grupo seguido por Verstappen y Norris, mientras Hülkenberg, Stroll y Gasly sorprendían entre los primeros.
En el reinicio, Isack Hadjar sufrió un accidente grave que extendió la presencia del coche de seguridad. Fue en esta fase donde ocurrió una de las maniobras más controvertidas del día: Piastri, liderando el pelotón, desaceleró bruscamente, lo que obligó a Verstappen a una maniobra evasiva. La FIA sancionó al de McLaren con 10 segundos por conducta peligrosa, penalización que cumplió en su última parada en pits.
El incidente le costó caro a Verstappen, quien además perdió el control de su Red Bull y cayó hasta la novena posición. Aunque logró recuperarse parcialmente, solo pudo terminar quinto, viendo alejarse a sus rivales en la clasificación.
Sin presión al frente, Norris firmó una sólida actuación y selló su segunda victoria del año, con un pilotaje impecable bajo condiciones extremas. Su victoria recorta distancias con Piastri en el campeonato y reafirma a McLaren como el equipo más consistente del momento.
La gran historia del día, sin embargo, fue la de Nico Hülkenberg, quien tras más de una década en la máxima categoría logró su primer podio con Sauber, demostrando que la perseverancia también tiene recompensa en la F1.
El campeonato sigue al rojo vivo con Piastri liderando, pero con Norris y Verstappen presionando cada vez más. Lo que parecía un duelo cerrado se ha abierto tras la carrera más caótica de la temporada.