
La división de los supermedianos tiene un nuevo contendiente. Hamzah Sheeraz no solo noqueó de manera brutal a Edgar Berlanga, sino que mandó un mensaje directo a la cima del boxeo: está listo para enfrentar a Saúl "Canelo" Álvarez. Lo hizo con autoridad, inteligencia y contundencia, al vencer por nocaut técnico en el quinto asalto y colocarse como retador obligatorio del Consejo Mundial de Boxeo.
En los primeros dos rounds, ambos se midieron con cautela, pero a partir del tercero, Sheeraz desató una tormenta de golpes: derribó dos veces al puertorriqueño, quien apenas y logró terminar de pie antes del campanazo. Para el quinto episodio, un golpe zurdo bastó para mandar a Berlanga a la lona y obligar al réferi a detener la pelea.
Con este resultado, el británico no solo mantuvo su invicto, sino que se posicionó como el próximo en la fila del CMB. Claro, si Canelo vence en septiembre a Terence Crawford y si decide aceptar una pelea mandatoria, cosa que no hizo antes con David Benavidez. “Que mi nombre esté en la misma frase que Canelo es un gran honor”, dijo Sheeraz tras su victoria.
La noche en el Louis Armstrong Stadium estuvo marcada por peleas de alto nivel. En la coestelar, el estadounidense Shakur Stevenson defendió su cinturón ligero del CMB con una actuación soberbia ante el mexicano William Zepeda. Lo venció por decisión unánime (118‑110, 118‑110 y 119‑109) y lo hizo con una dosis de agresividad que muchos críticos venían pidiéndole. Stevenson fue más sólido, más rápido y más certero ante un Zepeda que nunca bajó los brazos, pero que fue claramente superado.
Otro duelo que dejó buenas sensaciones fue el de los superligeros, donde el boricua Subriel Matías le arrebató el invicto y el cinturón a Alberto Puello, de República Dominicana. La decisión fue mayoritaria, pero justa. Matías presionó, conectó y recuperó el cetro del CMB con una de sus mejores actuaciones. Ya se habla de una revancha inmediata.
Además, David Morrell Jr. venció por decisión dividida a Imam Khataev, en peso semipesado. El cubano tocó la lona en el quinto episodio, pero se recuperó con temple y estrategia para cerrar mejor los rounds clave. Khataev, pese a la derrota, se ganó un sitio entre los contendientes peligrosos de la categoría.
La función tuvo de todo: talento emergente, golpes de poder, nombres consolidados y emociones reales. Pero sobre todo, dejó la sensación de que Hamzah Sheeraz es el peleador a seguir. Venció a Berlanga de una forma que ni Canelo pudo lograr.