
Isaac del Toro lo volvió a hacer. Apenas con 21 años y tras un histórico segundo lugar en el pasado Giro de Italia, el ciclista bajacaliforniano se proclamó campeón del Tour de Austria 2025, convirtiéndose en el primer mexicano en lograr este título. Con una actuación dominante, que incluyó tres victorias de etapa y una demostración de madurez táctica, “Torito” confirmó que lo suyo no es casualidad: es una realidad consolidada en el ciclismo de élite.
La victoria se selló este domingo en Feldkirch, al término de una exigente jornada de montaña de 144.2 kilómetros. Del Toro cruzó la meta en la posición 19, priorizando estrategia y control sobre protagonismo, y así conservó los 29 segundos de ventaja sobre el irlandés Archie Ryan, su más cercano perseguidor. La etapa fue ganada por el luxemburgués Bob Jungels, con un tiempo de 3:51:23, tras una escapada solitaria.
El mexicano, miembro del UAE Team Emirates, mostró una solidez asombrosa durante los cinco días de competencia. Ganó la etapa reina en Kühtai, impuso condiciones en montaña, controló el ritmo del pelotón en los tramos clave y ejecutó cada plan de carrera con precisión quirúrgica. En la etapa del sábado 12 de julio, ganó la etapa 4 con tiempo de 3:27:20, superando al propio Ryan y al polaco Rafal Majka, quienes también completaron el podio final de la general.
Además del título general, Isaac se llevó el maillot blanco como mejor joven, el maillot verde como líder por puntos y fue el máximo ganador de etapas, lo que lo hizo acreedor a un premio económico total de 18 mil 225 euros. Pero más allá de los números, su desempeño confirma que el ciclismo mexicano ha encontrado a su nuevo estandarte para los próximos años.
El Tour de Austria fue gestionado a la perfección por su escuadra, que lo protegió en los momentos clave y por un Del Toro inteligente que prefirió controlar el reloj antes que arriesgar el maillot amarillo. Su temple en las bajadas, su explosividad en los ascensos y su inteligencia táctica marcan una diferencia clara en su perfil como corredor de Grandes Vueltas.
Del Toro venía de una temporada brillante, con su histórica participación en el Giro de Italia, donde portó la maglia rosa durante 11 días y fue subcampeón general. Esa actuación lo catapultó como referente no solo en México, sino también en el pelotón internacional. Hoy, con esta victoria en Austria, demuestra que tiene la consistencia y el talento para pelear en cualquier terreno.
Esta victoria en el Tour de Austria representa no solo un título más en su joven carrera, sino una señal inequívoca de que Del Toro va en camino a consolidarse como uno de los grandes líderes del ciclismo mundial. Su próximo objetivo apunta a España, y si el ascenso continúa con este nivel de inteligencia, estrategia y potencia, su historia apenas está comenzando.