
Jesse “Bam” Rodríguez reafirmó su lugar en el trono del peso supermosca al derrotar por nocaut técnico a Phumelele Cafu en el décimo round de su combate unificatorio celebrado en Frisco, Texas. Con este triunfo, Rodríguez retiene su título WBC y suma el cinturón WBO, consolidándose como campeón indiscutible en su división.
Desde el primer campanazo, “Bam” impuso su autoridad sobre el ring. Conectó 218 golpes contra 144 de Cafu, dominando cada intercambio y minimizando la resistencia de su oponente sudafricano. Su actuación fue sólida y estratégica, combinando precisión, potencia y movilidad, controlando el ritmo hasta el momento decisivo.
El desenlace llegó en el décimo asalto, cuando Rodríguez conectó un potente gancho de derecha que mandó a Cafu a la lona. Tras una breve recuperación, el referee detuvo el combate a los 2:07 minutos, y el esquina del sudafricano decidió cesar la pelea.
La victoria representa la segunda defensa del título WBC para Rodríguez y el primer título defendido en 2025, luego de su victoria ante Juan Francisco Estrada en junio de 2024. Además, lo catapulta hacia un posible enfrentamiento por el título de la AMB y la FIB en peso supermosca, con Fernando “Puma” Martínez en su horizonte para noviembre.
Por su parte, Phumelele Cafu, quien llegaba invicto y con el título WBO, falló en su primera defensa en Estados Unidos. Después de su sorprendente victoria sobre el japonés Kosei Tanaka en octubre de 2024, intentó revalidar su calidad, pero no pudo frenar el avance del estadounidense en la recta final del combate.
La cartelera, contó con una sólida selección de peleas. En la coestelar, el supermediano Diego Pacheco venció por puntos a Trevor McCumby en 12 rounds; mientras que el peso mediano Austin “Ammo” Williams noqueó a Iván Vázquez en el noveno round.
Rodríguez declaró tras la pelea: “Fue una buena actuación. Cafu fue un oponente difícil, más de lo que esperaba, pero hicimos el trabajo”. Cafu, por su parte, reconoció la dificultad de llegar a un ring hostil en territorio rival y valoró la experiencia vivida.
Con este resultado, Rodríguez se posiciona como una figura dominante en el peso supermosca y deja abierta la puerta a una futura unificación total o incluso su ascenso hacia pesos superiores. Cafu, por su parte, regresa a Sudáfrica con un solo revés profesional, pero con el orgullo intacto y la convicción de seguir peleando entre los mejores del mundo.