
La decimotercera prueba del calendario de Fórmula 1, el emblemático Gran Premio de Bélgica disputado este domingo en Spa‑Francorchamps, ofreció un espectáculo dramático bajo la lluvia y consagró a Oscar Piastri como líder indiscutible del Mundial. El piloto australiano logró una victoria estratégica en corto después de superar a su compañero Lando Norris tras un intenso inicio, mientras McLaren consolidó su fortaleza con un doblete magistral. Charles Leclerc completó el podio, seguido de cerca por Max Verstappen.
El inicio del Gran Premio estuvo precedido por aproximadamente 80 minutos de retraso debido a una intensa lluvia que redujo drásticamente la visibilidad en pista, en especial en zonas como Eau Rouge y Blanchimont. Ante las condiciones adversas, la FIA optó por retrasar la salida para proteger la seguridad de los pilotos. Mientras Verstappen criticó la demora alegando que "arruinó la carrera", George Russell respaldó la decisión, apuntando a las lecciones dejadas por trágicos accidentes en años anteriores.
La carrera arrancó bajo coche de seguridad durante cuatro vueltas y finalmente se lanzó en condiciones de pista mojada, lo que añadió incertidumbre a la estrategia de neumáticos.
Desde el primer giro competitivo, Piastri sorprendió a todos con una maniobra audaz en Les Combes para superar a Norris y posicionarse al frente de la prueba. A partir de ahí, gestionó con maestría el ritmo, el desgaste de neumáticos y los tramos de pista seca progresiva, sin permitir que su compañero se acercara lo suficiente como para discutirle la victoria.
Norris, a pesar de arrancar desde la pole, sufrió con el agarre del tren trasero en la segunda mitad de la carrera y no pudo atacar. Leclerc completó la estrategia de equipo de Ferrari al llegar tercero a más de 16 segundos del líder. Por detrás, Verstappen mantuvo la cuarta plaza después de haber ganado la carrera sprint e intentando evitar errores tras el reciente cambio en la dirección de Red Bull, que incluyó la salida de Christian Horner del equipo.
Lewis Hamilton desplegó una remontada notable: partió en decimoctava posición y finalizó séptimo, destacando su habilidad para adaptarse al mix húmedo‑seco.
Una jornada complicada para los pilotos españoles: Fernando Alonso (Aston Martin) y Carlos Sainz (Williams) salieron del pit-lane tras realizar cambios en reglajes y unidades de potencia. Con pocas posibilidades de remontada, apenas pudieron finalizar en los puestos decimoséptimo y decimoctavo respectivamente, fuera de la zona de puntos.
Con esta victoria, Piastri extiende su ventaja en el campeonato a 16 puntos sobre Norris (266 contra 250), mientras Verstappen se mantiene como tercer clasificado con 185 y Russell ocupa la cuarta posición con 157 puntos. Además, Mercedes y Ferrari siguen distanciados al consolidarse McLaren como líder en constructores con 516 puntos, el doble que Ferrari —segundo clasificado con 222 puntos— y muy por delante de Mercedes (210 puntos).
Oscar Piastri celebró el triunfo agradeciendo la confianza del equipo y resaltando la importancia de la estrategia en condiciones cambiantes: “Logramos liderar desde el inicio y luego todo fue gestionar con cabeza. Estoy muy orgulloso del equipo”, comentó en el podio.
Lando Norris reconoció que la carrera fue más complicada de lo esperado por el desgaste de neumáticos: “La salida fue caótica, luego el equilibrio del coche se perdió. Pero McLaren hoy ha sido superior”, admitió. Liam Lawson destacó su crecimiento personal y la labora del nuevo equipo frente a las adversidades climáticas y tácticas: “Fue una carrera casi perfecta. El coche funcionó muy bien, el equipo eligió bien los momentos para cambiar a slicks. Estoy motivado para lo que queda de temporada”.
La legendaria pista de Spa-Francorchamps volvió a demostrar por qué es una de las más exigentes del calendario. Con su longitud de más de siete kilómetros y tramos como Eau Rouge, Blanchimont o Raidillon, según expertos, exige al máximo técnica, valentía y adaptabilidad de pilotos y equipos.
McLaren se consolida como referencia esta temporada, demostrando ritmo, fiabilidad y capacidad de tomar decisiones inteligentes bajo presión. Piastri encabeza con solvencia el campeonato y su victoria en Spa simboliza esa superioridad ahora mismo. Por su parte, Red Bull vive un momento de incógnitas tras la salida de Horner y el cuarto puesto de Verstappen deja dudas sobre su evolución.
Para los españoles, la visita a Spa fue una nueva derrota en la que los errores en estrategia lastraron cualquier aspiración. El parón veraniego llega en el mejor momento para reflexionar y ajustar motores para la segunda parte de la temporada, con el Mundial aún abierto y muchas carreras por disputar.