
AC Milan logró rescatar un triunfo en casa 1-0 ante Bologna en la jornada 3 de la Serie A, gracias a un golazo de Luka Modric, que marcó su primer tanto con la camiseta rossoneri. Santi Giménez fue titular y disputó alrededor de 84-85 minutos, aunque otra vez se quedó sin ver puerta.
El encuentro, jugado en San Siro, comenzó trabado. Ninguno de los equipos logró imponerse en los primeros minutos: Milan necesitaba el resultado tras un arranque complicado, mientras que Bologna acumulaba ya dos derrotas fuera de casa. Giménez tuvo una oportunidad temprana, pero su disparo fue despejado con acierto por el portero de Bologna, lo que mantuvo el marcador en cero.
Los postes también jugaron su papel. Pervis Estupiñán remató al poste al minuto 24 para Milan, y hacia el final del primer tiempo, Santiago Giménez tuvo otra ocasión clara que terminó con el balón chocando otra vez contra el metal. Con esas intervenciones, Bologna mantuvo vivo el partido en el primer acto.
El gol decisivo llegó en el minuto 60. Producto de un centro de Saelemaekers, Luka Modric definió con su pierna derecha al fondo de la red. Fue un tanto de precisión, de esos que justifican su llegada y confirman que su calidad aún marca diferencia, incluso al llegar a los 40 años.
Giménez siguió insistiendo. Tuvo otra clara oportunidad cerca del minuto 70 cuando quedó solo frente al arquero, pero el disparo salió espaciado y el portero volvió a negarle el gol. Minutos después, Giménez remató al poste otra vez, evitando el tanto, y fue sustituido al 84-85 para dejar su lugar a Christopher Nkunku.
En el tramo final también se generó polémica: AC Milan pidió penal tras una jugada con Giménez, aunque tras revisión del VAR el árbitro decidió no marcar falta. Además, el técnico Massimiliano Allegri fue expulsado cerca del cierre por reclamar una decisión arbitral.
Este resultado le da al Milan su segunda victoria consecutiva en la Serie A, lo que les permite escalar posiciones: suman seis puntos y momentáneamente están en el quinto lugar de la tabla.
El siguiente compromiso para Milan será visitar a Udinese el sábado 20 de septiembre. Para ese partido, además del reto deportivo, tendrán que jugar sin Allegri, suspendido tras su expulsión, lo que añade un factor de tensión para mantener el buen momento.