
Naoya Inoue volvió a dar una demostración de su poderío en el ring al derrotar por decisión unánime al uzbeko Murodjon Akhmadaliev, reteniendo los títulos indiscutidos de peso supergallo en el IG Arena de Nagoya, Japón. Con tarjetas de 118-110, 118-110 y 117-111, el japonés reafirmó por qué sigue siendo uno de los mejores libra por libra del mundo.
En su quinta defensa de los cinturones CMB, AMB, OMB, FIB y Ring, el invicto de 32 años impuso condiciones desde el inicio con su rápido jab y movilidad constante. Akhmadaliev, que había prometido un nocaut en la previa, se encontró con un rival que respondía con precisión a cada intento de ataque, obligándolo a retroceder y pelear a la defensiva.
El patrón del combate fue claro: Inoue controlando la distancia con combinaciones certeras al cuerpo y a la cabeza, mientras Akhmadaliev buscaba conectar su potente derecha. El uzbeko logró algunos destellos en el cuarto y quinto asalto, pero la respuesta inmediata del japonés desarmaba cualquier intento de reacción.
La diferencia se acentuó en los asaltos intermedios. En el noveno, Inoue encadenó una secuencia derecha-izquierda-derecha que lastimó a Akhmadaliev, cuya ceja derecha empezó a inflamarse de forma evidente. Para el octavo round ya se notaba frustrado, incapaz de imponer su pegada frente a la velocidad y precisión del campeón.
En los últimos episodios, el dominio del japonés fue total. Inoue se acercaba, conectaba y salía con rapidez, mientras que Akhmadaliev apenas pudo impactar un derechazo limpio en el duodécimo asalto, demasiado tarde para cambiar el rumbo de la pelea.
Con el triunfo, Inoue extendió su récord a 31-0, con 27 nocauts, consolidando además su tercera victoria en lo que va del 2025. Bob Arum, su co-promotor, destacó la actuación: “Hemos visto a un peleador completo. Gran poder y un juego de pies extraordinario, cualidades de todos los grandes de la historia”.
El japonés confirmó que volverá a subir al ring el próximo 27 de diciembre en Riad, Arabia Saudita, dentro de la Riyadh Season. Allí se espera un enfrentamiento contra el mexicano David “Rey” Picasso, lo que marcaría un nuevo reto en la carrera de “The Monster”.
La cartelera en Nagoya también dejó un momento histórico para el boxeo mexicano. Christian Medina (26-4, 19 KOs) conquistó el título mundial gallo de la OMB al noquear en el cuarto asalto al japonés Yoshiki Takei (11-1, 9 KOs). El mexicano dominó desde el inicio, derribando a su rival en el primer round y cerrando la pelea con una serie de uppercuts que obligaron al árbitro a detener la contienda.