
El Milan vivió una noche de reivindicación en San Siro tras superar 2 - 1 al Napoli en un partido intenso que definió el liderato de la Serie A. Con Santiago Giménez como titular y con un planteamiento sólido de Massimiliano Allegri, los rossoneri se impusieron al vigente campeón y escalaron a la cima de la clasificación, dejando atrás los fantasmas de la pasada temporada.
El encuentro arrancó con gran determinación por parte de los locales. Apenas al minuto 3, Christian Pulisic desbordó por la banda izquierda y sirvió un centro retrasado que Alexis Saelemaekers aprovechó para abrir el marcador. Ese gol temprano le dio al Milan la tranquilidad necesaria para manejar los tiempos en el arranque del compromiso.
El propio Pulisic se encargó de aumentar la ventaja a la media hora. Tras una jugada elaborada por la izquierda, Strahinja Pavlović envió un servicio que Youssouf Fofana cedió con un toque sutil para el estadounidense, quien definió con precisión para el 2 - 0. La primera mitad se cerró con un Milan dominante y un Napoli que no encontraba claridad.
La dinámica del partido cambió en el inicio del complemento. Una entrada de Pervis Estupiñán le costó la expulsión al lateral ecuatoriano al minuto 56, dejando a los locales en desventaja numérica. Esta situación alentó a los visitantes a presionar más arriba en busca del descuento.
La insistencia del Napoli rindió frutos rápidamente. Al 60, Kevin De Bruyne convirtió desde el punto penal para acercar a los celestes y encender las alarmas en San Siro. A partir de ahí, el duelo se transformó en un asedio constante del cuadro visitante.
En ese contexto, Santiago Giménez se mantuvo en la cancha hasta el minuto 68, cuando fue sustituido por Rafael Leao. El delantero mexicano tuvo un partido complicado, aislado en ofensiva y con pocas oportunidades claras, pero siguió contando con la confianza de Allegri tras su reciente gol en la Copa Italia.
Los últimos minutos fueron de resistencia pura para el Milan. Con un hombre menos, el equipo de Allegri cerró espacios y apostó por aguantar los embates rivales. Napoli se volcó al ataque con De Bruyne como eje, pero no logró perforar nuevamente la portería local, dejando escapar la posibilidad de mantener el liderato.
Con esta victoria, Milan llegó a 12 puntos y se quedó con la cima de la Serie A gracias a una mejor diferencia de goles sobre el propio Napoli. El resultado también envía un mensaje de solidez en este arranque de temporada, luego de las dudas que generó el equipo en la campaña anterior.
El calendario no da tregua para ninguno de los dos. El Milan se medirá la próxima semana a la Juventus en Turín, en otro partido clave por la parte alta de la tabla. Por su parte, Napoli afrontará compromiso de Champions League a media semana frente al Sporting de Lisboa antes de recibir al Génova el domingo.