
En Rematch, el sistema de rangos es el corazón de la experiencia competitiva. Permite medir tu progreso y situar tu posición con respecto a la de otros jugadores. Conocer los diferentes rangos y comprender su funcionamiento es esencial para saber dónde te encuentras y qué te queda por lograr para ascender en la clasificación. Aquí tienes una guía completa de todos los rangos alcanzables en el juego.
La progresión comienza con el rango Bronce, que representa la puerta de entrada al modo competitivo. Es donde la mayoría de los nuevos jugadores comienzan después de sus partidas de posicionamiento. Los oponentes suelen ser del nivel principiante o intermedio, lo que lo convierte en un buen terreno de aprendizaje para dominar las bases del gameplay y desarrollar tus primeras estrategias.
Por encima de Bronce, está el rango Plata. Este nivel aglutina a los jugadores que ya de cierta manera dominan el juego y están empezando a perfeccionar sus mecánicas.
Seguidamente, se encuentra el rango Oro, uno de los rangos más competitivos de la clasificación. Es en este nivel donde las cosas empiezan a complicarse. Los jugadores están mucho más organizados, los errores se pagan caro, y la diferencia la marca la cohesión del equipo y un conocimiento profundo de los mapas.
El rango Platino marca la transición a las esferas competitivas avanzadas. Los jugadores en este rango poseen un sólido conocimiento del juego y optimizan sus decisiones, ya sea en la composición de sus equipos o en la gestión de objetivos.
Un nivel aún más alto es el rango Diamante, reservado para un grupo de jugadores de élite capaces de aprovechar al máximo cada detalle del juego. Las partidas son intensas, y cada victoria o derrota tiene un impacto significativo en la progresión.
La cima de la jerarquía la ocupa el rango Maestro, seguido del prestigioso rango Gran Maestro. Estos rangos reúnen a los mejores competidores de Rematch, aquellos que dominan el juego y que a menudo sirven como referencia para el resto de la comunidad.