
La selección española sigue intratable en su camino hacia el Mundial 2026. En una noche mágica en el estadio José Zorrilla, el equipo de Luis de la Fuente goleó 4-0 a Bulgaria y firmó su cuarta victoria consecutiva en el grupo E de clasificación. Con 12 puntos, 15 goles a favor y ninguno en contra, España se consolida como líder absoluto, seguida de Turquía (9 pts) y Georgia (3 pts).
El protagonista de la velada fue Mikel Merino, autor de un doblete (36’ y 57’) que abrió el camino hacia la victoria. A él se sumaron un gol en propia puerta de Atanas Chernev (79’) y un penal transformado por Mikel Oyarzabal (90+2’), en un duelo que volvió a dejar a La Roja como referencia de juego, ritmo y eficacia.
Desde el primer minuto, España se adueñó del balón y del campo. El seleccionador apostó por una medular técnica y creativa con Pedri como eje conductor. El canario, en uno de sus mejores partidos con la absoluta, marcó el compás del juego con su visión y precisión, moviendo a la defensa búlgara de lado a lado.
Las ocasiones no tardaron en llegar: Samu Aghehowa tuvo la primera clara al 18’, pero el portero Svetoslav Vutsov frustró el gol con una parada providencial. Un minuto después, Pedri rozó el tanto con una vaselina deliciosa que se estrelló en el travesaño. España insistía, combinaba, abría por bandas y acumulaba méritos que no terminaban de reflejarse en el marcador.
La recompensa llegó en el 36’. Una jugada nacida en los pies de Pedri encontró a Robin Le Normand, que peinó la pelota para que Merino cabeceara al fondo de la red. El 1-0 rompía la resistencia búlgara y desataba el júbilo en las gradas del Zorrilla.
Tras el descanso, España mantuvo la intensidad. El equipo siguió atacando con criterio, presionando alto y controlando el ritmo del juego. En el 57’, llegó el segundo tanto: otra acción iniciada por Pedri terminó en los pies de Alejandro Grimaldo, cuyo centro medido fue rematado de nuevo por Merino, imparable de cabeza.
Con el 2-0, los de De la Fuente jugaron con más soltura. La posesión se convirtió en un ejercicio de paciencia y precisión, mientras Bulgaria apenas podía salir de su campo. En el 79’, Atanas Chernev desvió un centro de Aleix García hacia su propia portería en su intento de anticiparse a Borja Iglesias, firmando el 3-0. El cuarto y definitivo llegó ya en el descuento: Merino provocó un penalti que Oyarzabal transformó con un zurdazo impecable. El donostiarra cerró el marcador (4-0) y certificó otra noche redonda para La Roja.
El seleccionador nacional se mostró satisfecho pero prudente tras el encuentro: “Sabíamos que iba a ser un partido de constancia, de picar piedra. Bulgaria se ha mantenido bien en bloque bajo y nos ha costado materializar los goles, pero el equipo ha insistido y eso es lo que más valoro.”
De la Fuente también quiso resaltar el logro colectivo: “Igualar la marca histórica de Don Vicente del Bosque es un motivo de gran alegría. Lo admiro profundamente. Este récord de 29 partidos oficiales sin perder no es mío, es de los futbolistas.”
Con este resultado, España iguala la racha de imbatibilidad que logró la selección entre 2010 y 2013, periodo en el que se conquistaron el Mundial y la Eurocopa. Una estadística que habla del crecimiento y la estabilidad del actual proyecto.
El centrocampista navarro fue el gran protagonista de la noche. Su presencia en el área, su lectura del juego y su capacidad para romper líneas fueron determinantes. “Tiene mérito la cantidad de ocasiones que genera el equipo”, explicó tras el partido. “Este es el camino. Cuando estemos más finos de cara al gol, caerán muchos más. Pero lo importante es mantener el control.”
Luis de la Fuente no escatimó elogios hacia su jugador: “Merino es completísimo. Se adapta a cualquier posición con naturalidad. Hoy ha estado a la altura de los mejores: Pedri, Oyarzabal, Rodri…”
Aunque apenas fue exigido, Unai Simón volvió a dejar su portería a cero y alcanzó un nuevo récord personal. Al no encajar en los primeros 34 minutos del encuentro, superó su mejor registro histórico sin recibir goles con la selección, que databa de 2023 (362 minutos).
El guardameta alavés estuvo atento en las pocas ocasiones que tuvo Bulgaria, especialmente ante los intentos de Kiril Despodov, que rozó el gol en dos llegadas aisladas. Su seguridad bajo palos refuerza la fiabilidad defensiva de una España que ya acumula cuatro partidos sin recibir goles en la clasificación.
El 4-0 ante Bulgaria reafirma el estilo que Luis de la Fuente ha consolidado: posesión dominante, presión coordinada, versatilidad táctica y equilibrio entre juventud y experiencia. Pedri volvió a ser el faro del juego, Merino el músculo con gol, y Oyarzabal el ejecutor que cierra los partidos con frialdad. España no solo lidera su grupo: transmite confianza, ritmo y una identidad clara. Si mantiene esta línea, su billete al Mundial de 2026 parece solo cuestión de tiempo.