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México mejora ante Ecuador, pero sigue sin ganar

La Selección Mexicana cerró la Fecha FIFA con un empate 1 - 1 ante Ecuador en el Estadio Akron de Guadalajara, en un partido que mostró una leve mejoría respecto a la goleada sufrida días atrás frente a Colombia. Sin embargo, el resultado volvió a dejar dudas sobre el funcionamiento colectivo del equipo de Javier Aguirre, que continúa sin encontrar la fórmula para convencer a la afición y recuperar la confianza rumbo al Mundial 2026.

Aguirre decidió sacudir por completo su alineación y realizó ocho cambios respecto al duelo anterior. La portería, las laterales y la zona de ataque fueron renovadas, lo que trajo un aire distinto al equipo. Desde el arranque, México se mostró con más intensidad, garra y coordinación, elementos que habían faltado en Arlington. La reacción anímica fue evidente y, aunque el resultado no acompañó, el Tri ofreció por momentos una versión más ordenada y competitiva.

La respuesta llegó temprano. Apenas al minuto 2, Germán Berterame aprovechó un error en la salida ecuatoriana para robar el balón y definir cruzado ante la salida del arquero. Su gol, el primero con la camiseta del Tri, encendió el ánimo en la tribuna y dio un respiro al Vasco, que celebró el arranque con gestos de alivio. México mantuvo el control en los primeros minutos, e incluso Julián Quiñones estuvo cerca de ampliar la ventaja, pero su disparo se fue por un costado.

No obstante, la calma duró poco. Al minuto 19, un pase retrasado de Luis Romo comprometió a Raúl Rangel, quien derribó a Enner Valencia dentro del área. Tras la revisión del VAR, el árbitro costarricense confirmó el penal, que Jordy Alcívar convirtió con serenidad para empatar el marcador. Fue un golpe anímico para un equipo que había comenzado con ritmo y determinación, pero volvió a tropezar por errores propios.

El resto del primer tiempo fue intenso y trabado. Patadas, choques y reclamos dominaron el juego, que por momentos se jugó más con el corazón que con la cabeza. México intentó volver a tomar el control, pero Ecuador se cerró bien en defensa y buscó el contragolpe. A pesar del equilibrio, el Tri mostró una actitud distinta, presionando alto y disputando cada balón con determinación, aunque sin reflejarlo en el marcador.

En el complemento, el conjunto nacional bajó el ritmo y perdió claridad en la generación de juego. Aguirre movió el banquillo en busca de respuestas: ingresaron Alexis Vega, César “Chino” Huerta y Alexis Gutiérrez, intentando darle más dinamismo al ataque. Sin embargo, las ideas se diluyeron con el paso de los minutos y las llegadas se volvieron escasas. La más clara llegó en una combinación entre Santiago Giménez y Marcel Ruiz, que fue bien resuelta por el portero ecuatoriano.

El ambiente en el Estadio Akron reflejó la impaciencia del público. Aunque Guadalajara respondió con una buena entrada, el entusiasmo inicial se transformó en abucheos al final del encuentro. El equipo fue despedido con desaprobación, en una noche que dejó sensaciones mixtas: mejoría en la actitud y orden, pero aún con carencias preocupantes en definición y solidez defensiva.

Más allá del marcador, el balance para México fue positivo en cuanto a ritmo e intensidad. La presión alta funcionó en varios tramos del partido, y algunos jóvenes aprovecharon la oportunidad para mostrarse ante el cuerpo técnico. No obstante, la falta de contundencia volvió a ser un problema, y las desatenciones defensivas siguen costando caro. El empate supo a poco para una selección que necesitaba ganar algo más que confianza.

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