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Los nuevos básicos de belleza para sobrevivir al frío (sin que tu piel lo note)

Las fórmulas más innovadoras del invierno se centran en proteger la barrera cutánea y mantener la hidratación frente al frío, el viento y la calefacción sin renunciar a la luminosidad ni al confort.

Con la llegada del invierno, la piel se enfrenta a uno de sus mayores desafíos del año. El frío, el viento y la calefacción alteran su equilibrio natural, provocando deshidratación, rojeces y pérdida de luminosidad. Sin embargo, las nuevas rutinas cosméticas se alejan del exceso y apuestan por una belleza más inteligente: no se trata de aplicar más productos, sino de proteger mejor la barrera cutánea.

La tendencia actual gira en torno a fórmulas que fortalecen la piel desde dentro, con ingredientes biomiméticos y texturas sensoriales que combinan eficacia y placer. Desde limpiadores suaves hasta brumas revitalizantes, estos son los seis aliados que harán que tu piel atraviese el invierno con nota, sin que el termómetro ni el espejo lo noten.

1. Limpieza como el primer escudo ante el frío

El primer paso de cualquier rutina es también el más decisivo. Un limpiador inadecuado puede eliminar los aceites naturales y dejar la piel más vulnerable frente a la sequedad. Por eso, los nuevos productos se enfocan en limpiezas respetuosas, con fórmulas en crema o bálsamo que eliminan impurezas sin resecar.

Los ingredientes estrella son las ceramidas, el escualano y los aceites vegetales, que hidratan mientras limpian.

Recomendaciones:

  • Elizabeth Arden Ceramide Purifying Cream Cleanser, una loción cremosa con ceramidas que deja la piel limpia y suave.
  • Revolution Skincare Ceramides Smoothing Cleanser, con niacinamida y ácido hialurónico, ideal para pieles mixtas o secas.
  • Avocado Ceramide Hydrating Cleanser, de Sephora Collection, con postbióticos y aguacate, perfecto para piel sensible.

El objetivo no es “sentir la piel limpia”, sino mantenerla equilibrada. Si notas tirantez tras lavar el rostro, toca cambiar de limpiador.

2. Sérums, el poder invisible de la barrera cutánea

Los sérums del invierno 2025 ya no buscan solo iluminar, sino reforzar la barrera cutánea, esa capa que protege la piel frente a las agresiones externas. Las fórmulas actuales combinan niacinamida, péptidos y ácido hialurónico para reparar y retener la hidratación.

Su función es actuar como un escudo invisible que prepara el rostro para soportar el frío y los cambios de temperatura sin perder elasticidad ni confort.

Recomendaciones:

  • The Ordinary Soothing & Barrier Support Serum, con textura ligera y efecto calmante, pensado para pieles sensibilizadas.
  • Endocare Age Barrier Hyaluboost Sérum, con péptidos y niacinamida, perfecto para mantener firmeza y elasticidad.

Unas gotas son suficientes. Aplícalo mañana y noche con suaves presiones sobre el rostro antes de la crema.

3. Cremas nutritivas

Las bajas temperaturas exigen un cambio de textura. Las cremas ligeras del verano dejan paso a fórmulas más densas y nutritivas que actúan como un abrigo para la piel. Las más innovadoras logran hidratar en profundidad sin dejar sensación grasa, gracias a ceramidas, glicerina y manteca de karité.

El objetivo es sellar la hidratación y crear una barrera protectora frente al frío y la calefacción interior.

Recomendaciones:

  • Face Facts Ceramide Cream SPF30, hidratante con protección solar, ideal para el día.
  • Benton Ceramide Cream 10000 ppm, con alta concentración de ceramidas, diseñada para piel seca o sensible.
  • Face Facts Gel Cream, con ácido hialurónico y avena calmante, textura ligera y efecto reconfortante.

El masaje es clave: aplica la crema con movimientos ascendentes para estimular la microcirculación y potenciar la luminosidad.

4. Los labios necesitan hidratación profunda con efecto tratamiento

Los labios son los primeros en sufrir los efectos del invierno. El aire frío y la falta de humedad ambiental provocan grietas y pérdida de volumen natural. Este año, los clásicos bálsamos evolucionan hacia fórmulas híbridas entre tratamiento y cosmético, con ingredientes reparadores y acabados naturales.

Recomendaciones:

  • Laneige Lip Sleeping Mask, una mascarilla nocturna que hidrata intensamente con vitamina C y ácido hialurónico.
  • NUXE Rêve de Miel, con miel y aceites vegetales, ideal para labios muy secos.
  • Clarins Hydra-Essentiel Lip Balm, que combina tratamiento y brillo sutil en un solo gesto.

Aplícalo varias veces al día y una capa más gruesa antes de dormir para despertar con labios suaves y reparados.

5. Protector solar, en invierno también

El invierno no es excusa para olvidarse del protector solar. Aunque el sol se esconda, los rayos UVA —responsables del envejecimiento prematuro— siguen actuando. Incorporar un SPF diario es la mejor inversión a largo plazo para mantener la piel joven y uniforme.

Las fórmulas actuales apuestan por texturas ligeras, invisibles y multifunción, algunas con color o acabado luminoso.

Recomendaciones:

  • ISDIN Fusion Water SPF 50, textura acuosa que se absorbe sin dejar residuo.
  • Eucerin Oil Control Dry Touch SPF 50+, con control de brillos para pieles mixtas o grasas.
  • Avène B-Protect SPF 50+, con pigmentos microencapsulados que aportan tono natural.

El SPF es el paso más importante de toda rutina, incluso en los días nublados o dentro de casa.

6. Brumas faciales

El paso final para mantener la piel fresca durante el invierno llega en forma de niebla. Las brumas hidratantes, con extractos botánicos y agua termal, son perfectas para sellar la hidratación o revitalizar el rostro a mitad del día.

Se pueden aplicar sobre la crema, el maquillaje o entre reuniones, y se han convertido en un gesto cotidiano tanto en oficinas como en viajes.

Recomendaciones:

  • Caudalie Beauty Elixir, con aceites esenciales y uva, deja un acabado radiante.
  • Avène Agua Termal Spray, ideal para calmar piel sensible o irritada.
  • Laneige Cream Skin Mist, mezcla de tónico e hidratante con té blanco fermentado.

Un par de pulverizaciones bastan para recuperar la sensación de confort y devolverle vida a la piel.

La rutina invernal que equilibra y reconforta

La clave del cuidado invernal no es saturar la piel, sino restaurar su equilibrio. Una rutina sencilla pero coherente puede marcar la diferencia:

Por la mañana: limpieza suave, sérum reparador, crema con SPF y bruma facial.
Por la noche: limpieza, sérum calmante, crema nutritiva y bálsamo labial.

El concepto de belleza se vuelve más sensorial y consciente. Se trata de dedicar unos minutos a cuidar la piel como un ritual, de disfrutar las texturas, los aromas y los gestos. El invierno ya no es sinónimo de piel apagada ni de rutina aburrida. Las nuevas fórmulas cosméticas y el auge del autocuidado han convertido estos meses en la temporada perfecta para reconectar con uno mismo. Cuidarse es también una forma de resistencia ante el ritmo acelerado del día a día.

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