
La Selección Mexicana terminó el 2025 instalada en su peor racha del año. El equipo dirigido por Javier “Vasco” Aguirre cayó 2 - 1 ante Paraguay en el Alamodome de San Antonio, en un partido marcado por errores defensivos, falta de ideas y nuevos abucheos de la afición. El Tri acumula ya seis encuentros consecutivos sin victoria, un cierre alarmante a menos de siete meses del Mundial 2026.
El duelo comenzó con un ambiente intenso: más de 73 mil aficionados se dieron cita en el estadio, pero desde temprano se hicieron sentir los reclamos hacia el seleccionado nacional. Tal como ocurrió días antes en Torreón, el público volvió a abuchear al arquero mexicano (esta vez Luis Ángel Malagón) mostrando su inconformidad ante el bajo nivel mostrado por el Tricolor en los últimos compromisos.
En el primer tiempo, tanto México como Paraguay apostaron por cortar avances a través de faltas constantes, en un duelo de fricción que dejó muy pocas aproximaciones claras. Dentro de lo rescatable del Tri en esa etapa destacó un tiro libre de Gilberto Mora que exigió una gran atajada del arquero Orlando Gill, así como un remate de Edson Álvarez que terminó estrellándose en el poste. Sin embargo, la falta de claridad ofensiva volvió a ser una constante.
Para la segunda mitad llegaron los errores que marcaron el rumbo del partido. Al 48, un Malagón nervioso abrió la puerta al primer gol paraguayo. Antonio Sanabria aprovechó el error en la salida mexicana y firmó el 0 - 1 que encendió las alarmas en el banquillo tricolor.
México tuvo una breve reacción. En una jugada de insistencia ofensiva, el equipo provocó un penal que Raúl Jiménez convirtió con solvencia para el 1 - 1. El gol no solo igualó el marcador, sino que acercó al delantero al récord histórico de anotaciones del Tricolor: llegó a 45 tantos, a uno de alcanzar a Jared Borgetti y a dos de superar a Javier Hernández. Minutos más tarde, Jiménez tendría otra oportunidad clara para empatar, pero envió su remate por encima del arco tras un centro perfecto de Roberto Alvarado.
El empate parecía encaminar un cierre parejo, pero la zaga mexicana volvió a mostrar desconexiones importantes sin Johan Vásquez, quien inició en la banca por decisión de Aguirre. Esa falta de orden defensivo la aprovechó Damián Bobadilla, quien remató solo frente a Malagón para el 2 - 1 definitivo, coronando un cabezazo que evidenció la fragilidad del equipo nacional en momentos clave.
Aguirre movió sus piezas en busca de una reacción, pero el Tri no mostró respuestas ni fútbol. La desesperación se trasladó a las gradas, donde volvió a escucharse el grito homofóbico, obligando a la activación del protocolo de FIFA y deteniendo el encuentro por unos minutos. Fue el cierre de un partido tenso, improductivo y que reforzó la preocupación general alrededor del proyecto.
El balance es contundente: México cerró el año con seis partidos sin ganar (cuatro empates y dos derrotas) y con una tendencia negativa ante rivales de Conmebol. Durante 2025 no pudo vencer a Uruguay, Brasil, Venezuela, Ecuador, Colombia ni Paraguay, una señal inquietante de cara al Mundial. Aunque el Tri ha generado ocasiones en algunos lapsos, la falta de contundencia, la desconcentración defensiva y la ausencia de ideas claras continúan condicionando el desarrollo del equipo.
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, el reto de Javier Aguirre será profundo: no solo debe encontrar estabilidad táctica, sino reconstruir la confianza de un plantel que cierra el año golpeado en lo futbolístico y en lo anímico. El 2025 terminó como “mal y de malas” para la Selección Mexicana, que mira hacia 2026 con más dudas que certezas.