
El Milan se llevó el Derby della Madonnina con un triunfo 1-0 sobre el Inter en el Estadio Giuseppe Meazza, en un duelo intenso, marcado por la contundencia rossonera, un penal atajado en el segundo tiempo y la ausencia del mexicano Santiago Giménez, quien volvió a quedar fuera por lesión de tobillo. Con este resultado, el equipo dirigido por Massimiliano Allegri llegó a 25 puntos y tomó el subliderato de la Serie A en la jornada 12, mientras que el Inter descendió al cuarto puesto con 24 unidades.
El clásico arrancó con una presión asfixiante del Inter. En apenas tres minutos, los locales generaron peligro con un disparo de Barella desde fuera del área y un remate de cabeza de Marcus Thuram al 4, que exigió al arquero. La dinámica nerazzurra se mantuvo: Lautaro Martínez, Dimarco y Acerbi aparecieron con llegadas claras, incluida una acción al 27 donde Acerbi estrelló un cabezazo en el poste izquierdo tras un tiro de esquina cobrado por Çalhanoglu.
El Milan tardó en asentarse, pero respondió con ataques por los costados. Bartesaghi avisó al 16 y Fofana intentó desde media distancia al 25. Christian Pulisic tuvo también una opción peligrosa al 44, con un disparo que pasó cerca del palo. El cierre del primer tiempo se jugó entre fricción, faltas y tarjetas, incluida una amarilla para Rafael Leão en tiempo añadido. Sin embargo, el marcador no se movió y el 0-0 se mantuvo al descanso.
El inicio del complemento mantuvo la tendencia: Inter volvió a tocar la puerta con un remate de Thuram al 51. Pero sería el Milan el que golpearía primero. Al minuto 54, los rossoneri armaron un contraataque y Christian Pulisic definió de zurda dentro del área para firmar el único gol del partido, aprovechando un rebote previo del arquero.
Inter reaccionó con más intensidad y generó una opción clara con Bastoni al 59. La tensión creció al 69, cuando una falta sobre Thuram fue revisada por el VAR y derivó en un penalti señalado para los nerazzurri. Hakan Çalhanoglu cobró al 74, pero Mike Maignan se lanzó a su izquierda y evitó el empate en la jugada más peligrosa del Inter.
Los minutos finales fueron un asedio del equipo dirigido por Cristian Chivu. Diouf probó desde fuera al 88 y Bonny intentó al 89, pero ambos se quedaron sin dirección. El Milan resistió, cerró espacios y gastó tiempo con los ingresos de Loftus-Cheek, Ricci y Nkunku, asegurando un triunfo de enorme valor en la lucha por la cima del campeonato.
Con el 1-0, el Milan no solo ganó el clásico, sino que se colocó como escolta directo de la Roma y dejó al Inter sin capacidad de respuesta pese a su dominio inicial. Mientras tanto, Santiago Giménez continúa sin actividad, todavía en recuperación por su lesión en el tobillo.