
El Gran Premio de Qatar 2025 dejó la Fórmula 1 al rojo vivo. En una carrera marcada por la estrategia y las decisiones en pits, Max Verstappen (Red Bull) se llevó una victoria crucial que le permite llegar con vida a la última cita del año, el próximo 7 de diciembre en Abu Dabi. El neerlandés superó a Oscar Piastri (McLaren) segundo, y al español Carlos Sainz (Ferrari) tercero, mientras que el líder del campeonato, Lando Norris, debió conformarse con el cuarto lugar.
El vigente campeón mundial consiguió así su séptimo triunfo de la temporada y el número 70 de su carrera en la Fórmula 1. Con este resultado, Verstappen suma 396 puntos, recortando distancias con Norris, que se mantiene al frente con 408, y dejando a Piastri en la tercera posición con 392. La definición del campeonato quedó abierta entre los tres pilotos, separados por apenas 16 unidades.
La carrera en Lusail comenzó con emoción y un incidente que cambió todo. En la vuelta 7, Nico Hülkenberg (Kick Sauber) y Pierre Gasly (Alpine) se tocaron, provocando la entrada del safety car. En ese momento, Red Bull aprovechó para llamar a Verstappen a los pits, mientras McLaren decidió mantener en pista a sus dos autos, una jugada que terminaría costándoles el triunfo.
Con neumáticos más frescos y una estrategia ajustada, Verstappen construyó su camino hacia la punta. Los McLaren, obligados a hacer dos paradas, no pudieron contrarrestar el ritmo del neerlandés, que tras su última detención en la vuelta 32 regresó en tercer lugar y, a partir de entonces, controló la carrera.
Oscar Piastri, que había sido el más rápido durante el fin de semana, intentó recuperar terreno tras su segunda parada, pero el margen era demasiado estrecho. A falta de pocas vueltas, logró recortar tiempo, aunque sin la velocidad suficiente para poner en riesgo la victoria del Red Bull. Norris, por su parte, perdió terreno con una parada tardía y solo pudo escalar hasta el cuarto puesto después de aprovechar un error de Kimi Antonelli (Mercedes) en la vuelta 56.
El tercer peldaño del podio fue para Carlos Sainz, que capitalizó una estrategia perfecta en boxes y defendió con solvencia su posición pese a sufrir daños en el piso de su Ferrari. Detrás de Norris llegaron Antonelli, George Russell (Mercedes) y Fernando Alonso (Aston Martin), quien terminó séptimo tras una carrera llena de altibajos y un trompo en la parte final.
El accidente entre Hülkenberg y Gasly no fue el único incidente del día. Las sanciones, las estrategias fallidas y el desgaste extremo de los neumáticos definieron una carrera exigente en la que la gestión fue más importante que la velocidad pura.
Al caer la bandera a cuadros, Verstappen celebró un triunfo que parecía improbable semanas atrás. Con el título de constructores ya asegurado por McLaren, el neerlandés demostró que su ambición sigue intacta: “Sabíamos que teníamos que ganar para mantenernos en la pelea, y lo conseguimos”, declaró tras la carrera.
Ahora, la Fórmula 1 llega a su última parada en Abu Dabi con el campeonato completamente abierto. Lando Norris parte como favorito: un tercer lugar le bastaría para coronarse, pero con Verstappen y Piastri aún en la contienda, el cierre promete ser uno de los más intensos de los últimos años.