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7 tratamientos que reservar ahora para llegar impecable a las fiestas y empezar el año como nueva

Preparar la piel, el cuerpo y la mente antes de diciembre es el mejor regalo para recibir el año con luz, calma y buena cara.

Hay un momento del año en el que todo se acelera. Cenas, reencuentros, compromisos, noches que se alargan y días que avanzan a un ritmo que cuesta seguir. En medio de ese movimiento, solemos olvidarnos de lo esencial. Antes de pensar en vestidos o maquillaje, conviene detenerse un instante y revisar qué queremos llevar con nosotras a la nueva etapa. Soltar hábitos que ya no aportan, dejar atrás lo que pesa y abrir espacio a lo que sí queremos cultivar. Ese gesto, aplicado a la belleza, se convierte en una preparación silenciosa que después se nota en la piel, en la postura y en la energía con la que atravesamos diciembre.

Cuando el rostro está descansado, el cuerpo más ligero y la mente un poco más despejada, todo fluye con una naturalidad distinta. Las celebraciones se viven con más disfrute y enero aparece menos cuesta arriba. Por eso, anticiparse con algunos tratamientos es una forma inteligente de terminar el año con brillo y comenzar el siguiente con una sensación real de renovación. No se trata de transformaciones drásticas, sino de rituales que afinan, hidratan, pulen o relajan en el momento justo.

1. Limpieza facial profesional para iluminar antes de las fiestas

Después de semanas de frío, calefacción y maquillaje, la piel suele pedir una puesta a punto. Una limpieza facial profesional elimina impurezas, afina la textura y devuelve luminosidad de inmediato. Es el punto de partida ideal para cualquier look de fiesta, ya que permite que el maquillaje se adhiera mejor y dure más tiempo sin resecar ni cuartear. También es una inversión para enero, cuando la piel suele resentirse de los excesos y necesita un lienzo limpio para recuperarse.

Las técnicas actuales combinan exfoliación suave, extracciones cuidadosas y aparatología ligera que revitaliza sin irritar. La sensación posterior es la de un rostro más fresco, uniforme y dispuesto a recibir tanto las celebraciones como el nuevo año.

2. Lifting sin cirugía para un efecto buena cara inmediato

Las semanas previas a Navidad son el momento perfecto para optar por tratamientos que realzan los rasgos sin alterar la expresión natural. Los liftings no invasivos basados en radiofrecuencia, ultrasonidos o tecnologías de estimulación dérmica ayudan a definir contornos, mejorar la firmeza y suavizar líneas de expresión. La ventaja es que no requieren recuperación y el efecto se intensifica en los días posteriores a la sesión.

Este tipo de protocolos funcionan especialmente bien para quienes quieren llegar con un aspecto descansado a eventos importantes y mantener ese efecto durante las primeras semanas del nuevo año. Su impacto se nota en la densidad de la piel y en la nitidez del óvalo facial.

3. Manicura festiva para entrar en modo celebración

Hay un momento íntimo y casi simbólico que marca el inicio de la temporada: sentarse a hacer la manicura. No es solo un ritual estético. Representa un pequeño gesto de atención que acompaña todo el mes. Los tonos metalizados, los acabados perlados o los rojos profundos aportan un toque especial sin caer en excesos, aunque también hay propuestas minimalistas igual de elegantes para quienes prefieren algo discreto.

Apostar por un acabado semipermanente permite que las uñas aguanten todos los eventos sin perder brillo. Además, se mantienen impecables en enero, cuando apetece conservar una sensación de orden incluso mientras todo vuelve a la rutina.

4. Masaje descontracturante para liberar el estrés acumulado

El final del año suele concentrar tensiones que se manifiestan en hombros rígidos, cervicales cargadas y una respiración más corta de lo habitual. Un masaje descontracturante profundo ayuda a liberar esa presión y a reconectar con el cuerpo antes de que llegue el ritmo frenético de las fiestas. Es un paréntesis que mejora la postura, aumenta la movilidad y aporta una claridad mental que se agradece en un mes lleno de compromisos.

La sensación al salir es la de haber recuperado espacio interno y energía. Es el tipo de tratamiento que influye tanto en el bienestar físico como en la forma en la que nos presentamos al exterior.

5. Ritual capilar nutritivo para brillar en todas las fotos

Entre planchas, rizadores y recogidos, el cabello trabaja más de la cuenta durante diciembre. Un ritual nutritivo profesional devuelve fuerza y flexibilidad, repara puntas y sella la cutícula para que el brillo aguante incluso en ambientes secos o muy fríos. Los salones combinan diagnósticos personalizados, productos concentrados y masajes craneales que activan la microcirculación y favorecen un crecimiento más sano.

El resultado es un cabello más manejable y con un acabado sedoso que luce especialmente bien en eventos, fotos y celebraciones. Y como los efectos se prolongan varias semanas, enero empieza con una melena que no acusa el desgaste de las fiestas.

6. Peeling corporal profesional para recuperar suavidad

Preparar la piel del cuerpo es tan importante como preparar la del rostro. Un peeling profesional elimina células muertas, mejora la textura y deja una suavidad que realza cualquier aceite iluminador o hidratante con acabado glow que se utilice en Navidad. También ayuda a activar la circulación y a mejorar la absorción de los tratamientos posteriores.

La sensación de ligereza que deja es inmediata. Muchas lo describen como la renovación literal que acompaña al cambio de año, una forma de desprenderse de la “capa” de cansancio acumulado durante los meses anteriores.

7. Hidratación profunda para resistir frío, maquillaje y largas noches

La combinación de bajas temperaturas, calefacción y maquillaje más denso provoca que la piel pierda agua y confort. Un tratamiento de hidratación intensiva restaura los niveles de humedad y aporta activos que fortalecen la barrera cutánea. Puede realizarse en rostro o cuerpo y suele incluir técnicas de masaje, mascarillas específicas y herramientas que mejoran la penetración de los ingredientes.

Es una de las mejores apuestas para mantener la piel jugosa durante las fiestas y evitar que enero llegue con tirantez o apagamiento. La sensación final es de equilibrio y calma, algo que se nota tanto al tacto como en el aspecto general del rostro.

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