
La temporada 2026 de la Fórmula 1 marcará el regreso de Sergio “Checo” Pérez al máximo nivel del automovilismo mundial. Tras un año fuera de la parrilla, el piloto mexicano volverá al campeonato con la nueva escudería Cadillac Racing, en lo que promete ser una de las historias más esperadas del año.
El tapatío liderará el proyecto estadounidense junto a Valtteri Bottas, en una alineación que combina experiencia, regularidad y visión a largo plazo. Cadillac debutará oficialmente como el undécimo equipo de la parrilla, con un proyecto impulsado por TWG Motorsport, y con ambiciones que van más allá de ser un participante más.
Después de finalizar la temporada 2025 sin asiento y tras el cierre de su etapa con Red Bull, Checo Pérez vuelve a las pistas con una misión clara: guiar a Cadillac en su primera temporada dentro de la Fórmula 1 moderna. Su regreso está programado para el 8 de marzo de 2026, durante el Gran Premio de Australia, primera cita del calendario y también el debut oficial del equipo en el campeonato.
Será un inicio histórico. Cadillac apostó por un proyecto integral, tanto en ingeniería como en imagen global, y su debut no pasará desapercibido: el monoplaza será presentado el 8 de febrero, durante el Super Bowl LX en Santa Clara, California, un movimiento publicitario que une dos de los espectáculos deportivos más seguidos del planeta.
La nueva era de la Fórmula 1 también traerá cambios profundos en el reglamento técnico. A partir de 2026, los monoplazas serán más cortos y angostos, se eliminará el sistema DRS, y habrá un enfoque renovado en la eficiencia aerodinámica y la sostenibilidad energética.
Estos ajustes obligarán a todos los equipos a replantear sus diseños desde cero, lo que podría nivelar el terreno y dar oportunidades a nuevas escuderías como Cadillac. De hecho, el debut del equipo estadounidense llega en el mejor momento posible: con una parrilla más abierta, 11 equipos confirmados y un calendario que sumará el Gran Premio de Madrid, otra novedad para la próxima campaña.
La experiencia del piloto mexicano será fundamental en el desarrollo del auto y en la adaptación de la escudería al ritmo de la F1. A sus 36 años, Pérez se convierte en el referente técnico y competitivo de Cadillac, aportando su conocimiento tras más de una década en la categoría, múltiples podios y victorias memorables.
El propio equipo ha reconocido que Checo será clave en el crecimiento del proyecto. Su estilo de manejo, enfocado en la gestión de neumáticos y la consistencia bajo presión, encaja con la filosofía de un debutante que necesitará acumular puntos y estabilidad desde el inicio.
Junto a Valtteri Bottas, campeón de constructores con Mercedes en su etapa dorada, el objetivo será claro: consolidar la estructura, sumar experiencia y acercarse a la zona media de la parrilla en el primer año.
La historia reciente demuestra que debutar en la Fórmula 1 nunca es sencillo. Equipos como Toyota (2002), Virgin, Lotus e Hispania (2010) no lograron destacar en sus primeros años y desaparecieron poco después. El caso más reciente es el de Haas, que en su temporada inicial (2016) sorprendió con un octavo lugar en el campeonato y 29 puntos, gracias a la combinación de un chasis sólido y pilotos experimentados.
Cadillac busca seguir esa línea, pero con una proyección más ambiciosa. Su estructura cuenta con el respaldo tecnológico y financiero del grupo General Motors, una de las marcas más prestigiosas del sector automotriz, y con un enfoque norteamericano que buscará competir con los gigantes europeos de la F1.
El regreso de Checo Pérez a la Fórmula 1 no solo representa un nuevo comienzo para él, sino también una renovación para los aficionados mexicanos, que volverán a tener a su ídolo en la parrilla. Tras años de ser una figura clave en Red Bull y un embajador de México en el deporte motor, su nueva etapa con Cadillac promete mantener viva la pasión nacional por la F1.
El 2026 se perfila como una temporada de reinvención: nuevos autos, nuevas reglas, nuevos circuitos y el regreso de un piloto que nunca dejó de luchar. Checo Pérez volverá a la pista en Melbourne con el reto de demostrar, una vez más, que la experiencia y el talento pueden ser el motor de una nueva historia.