
La jornada de LaLiga trajo contrastes este fin de semana para los dos gigantes del fútbol español. El FC Barcelona consolidó su liderato con una victoria trabajada ante Osasuna, mientras que el Real Madrid obtuvo un triunfo apurado en su visita al Deportivo Alavés que alivió la presión sobre su proyecto deportivo. Ambas actuaciones ofrecen claves sobre el estado actual de los dos equipos en la lucha por el título.
En el Spotify Camp Nou, un Barcelona paciente terminó rompiendo la resistencia de Osasuna con un marcador de 2-0 que habla más de eficacia que de brillantez absoluta. El equipo de Hansi Flick tardó en encontrar el rumbo definitivo del partido, pero mostró determinación para superar a un rival que planteó un bloque compacto hasta entrado el segundo tiempo. Finalmente, Raphinha emergió como protagonista con un doblete que decidió el encuentro a partir del minuto 70 y permitió a los culés sumar tres puntos fundamentales.
Antes de los goles decisivos, el Barça había sufrido varias ocasiones fallidas y un VAR que anuló un tanto de Ferran Torres por fuera de juego en la primera mitad. El dominio territorial fue claro para los azulgranas, pero Osasuna trabajó con orden hasta que la calidad individual de Raphinha e incisivas combinaciones, especialmente a través de Pedri y Koundé, rompieron la igualdad.
La victoria mantiene al Barcelona en lo más alto de la tabla con claridad: se situaba con siete puntos de ventaja sobre el Real Madrid, que tenía un partido pendiente, y extiende una racha goleadora que ya suma 37 jornadas consecutivas marcando en LaLiga.
Un día después, el Real Madrid viajó a Vitoria-Gasteiz para enfrentarse al Deportivo Alavés y logró un triunfo muy necesitado por 2-1. El partido fue un desafío constante para los de Xabi Alonso, que habían acumulado resultados poco convincentes en semanas previas y necesitaban romper una serie de tropiezos para no ver comprometida su temporada.
Real se adelantó con un gol de Kylian Mbappé a mediados de la primera parte, tras una asistencia de Jude Bellingham que abrió el marcador y pareció encaminar el duelo. Sin embargo, el Alavés reaccionó en la segunda mitad con un tanto de Carlos Vicente que igualó el partido y obligó a los visitantes a recomponer su juego ante un rival que apretó con energía.
La respuesta del Madrid llegó gracias a Rodrygo, que culminó una rápida transición con un disparo bajo al filo de los últimos quince minutos, devolviendo la ventaja al conjunto blanco. El resultado final ayuda a los merengues a colocarse segundos en la clasificación y a distanciarse de la zona baja de puestos europeos, aunque la sensación general fue de alivio más que de convincente demostración.
Con estos resultados de la jornada 16, el FC Barcelona refuerza su condición de líder de LaLiga con una ventaja más amplia sobre su inmediato perseguidor. La solidez en la tabla le permite a los blaugranas encarar con tranquilidad los próximos compromisos y gestionar mejor las exigencias de competir en varias competiciones.
El Real Madrid, por su parte, sube a la segunda plaza y se coloca a cuatro puntos del Barcelona, recuperando terreno tras una racha menos estable. La victoria en Mendizorroza fue notable no solo por los tres puntos, sino también por el contexto: una presión creciente sobre Xabi Alonso y un equipo que busca identidad y consistencia tras tropiezos recientes.
La clasificación refleja el statu quo de una pelea por el título en la que los culés parecen tener una ligera pero valiosa ventaja, mientras que los blancos necesitan consolidarse para responder al desafío. El Villareal y el Atlético de Madrid también acechan cerca, y la dinámica de las próximas semanas será clave para definir si este tramo de LaLiga favorece a una escapada definitiva o a una lucha más cerrada.