
En la cima de la meta, dos armas dominan claramente la clasificación. La Iron Pump Shotgun es la más fiable del juego. Ya sea en combate cuerpo a cuerpo o a corta distancia, consigue eliminaciones limpias y consistentes con un solo disparo, siempre que tengas conocimientos básicos de mecánica. Es el arma perfecta para castigar un error y terminar una combate en medio segundo.
A su lado, el Deadeye Assault Rifle es simplemente el mejor AR disponible en la actualidad. Altamente preciso, con alto daño y una excelente mira, te permite controlar la zona, presionar a media y larga distancia y obligar a los oponentes a consumir sus recursos. Si estás construyendo un loadout sólido y competitivo, estas dos armas son la base.
Justo debajo de ellas, algunas armas siguen siendo extremadamente potentes según tu estilo de juego. Las Twin Hammer Shotguns son devastadoras en combate cuerpo a cuerpo. Su cadencia de fuego y su disparo doble ultrarrápido las hacen perfectas para ataques muy agresivos, aunque requieran dos slots.
El Holo Rush SMG es ideal para terminar combates, mantener la presión tras una ráfaga potente de escopeta o arrasar una box a corta distancia.
A su lado, el Arc-Lightning Gun es un arma de hostigamiento monstruosa. Destruye builds, debilita shields y, con frecuencia, obliga a los jugadores a salir de su box, lo que lo hace perfecto para tomar la iniciativa.
En niveles más bajos de la meta, algunas armas siguen siendo jugables, pero son mucho más situacionales. La Tactical Pistol puede sorprender con un buen burst si se controla su retroceso, pero no reemplaza a un verdadero AR a largo plazo. El Enforcer AR cumple su función al principio de la partida, sin llegar a brillar del todo, especialmente si no se tiene acceso a Deadeye.
Por último, el Vengeful Sniper claramente sufre por el ritmo acelerado de los combates. Puede ser potente en las manos adecuadas, pero sigue siendo mucho menos eficaz que el Deadeye o una buena shotgun en la mayoría de las situaciones.