
Real Madrid firmó este jueves una victoria ajustada ante el Atlético de Madrid por 2-1 en las semifinales de la Supercopa de España disputadas en Jeddah (Arabia Saudí). El triunfo sitúa a los blancos directamente en la final contra el FC Barcelona, en lo que será otro capítulo gigantesco del clásico nacional.
Desde el pitido inicial, el derbi dejó claro que nadie quería dar un paso atrás. Real Madrid golpeó muy pronto: Federico Valverde abrió el marcador apenas a los 75 segundos con un disparo de falta de enorme potencia y precisión que dejó sin opciones a Jan Oblak. Ese gol tempranero desató la energía de los blancos y obligó al Atlético a replantear su guion en busca de un equilibrio en el juego.
La primera mitad transcurrió con un Real Madrid cómodo con la ventaja, aunque sin traducir su dominio territorial en ocasiones de peligro continuas. Atlético, por su parte, intentaba encontrar fisuras en la defensa merengue, pero sin demasiado acierto en los metros finales.
Tras la reanudación, el conjunto de Xabi Alonso fue más incisivo en las transiciones y encontró premio cuando Rodrygo culminó una jugada bien combinada para hacer el 2-0 poco después del descanso. El brasileño definió con calma ante la salida de Oblak y pareció encaminar el triunfo madridista.
Sin embargo, Atlético no bajó los brazos. Apenas tres minutos después del segundo tanto, Alexander Sørloth conectó un gran cabezazo tras un centro de Giuliano Simeone y ajustó el marcador. Desde ese momento, el derbi ganó en intensidad, con los rojiblancos buscando con insistencia el empate y los blancos defendiendo con orden y concentración cada posesión rival.
La última media hora ofreció un pulso constante. Atlético empujó con más voluntad que claridad, acumulando varios disparos hacia la portería de Thibaut Courtois, quien respondió con intervenciones clave para mantener la ventaja. Aunque los colchoneros dispusieron de oportunidades claras, incluida una de Antoine Griezmann que repelió el portero belga, la igualada nunca llegó.
El Real Madrid exhibió una eficacia notable en los momentos decisivos del derbi. Valverde fue determinante no solo por el gol, sino por su constante presencia en la zona de creación y recuperación. Rodrygo, más allá del tanto, aportó verticalidad y compromiso defensivo. Courtois, con intervenciones en instantes críticos, dejó claras sus ganas de ser uno de los pilares de este equipo.
Atlético Madrid mostró una actitud ambiciosa y progresiva, aunque le faltó precisión en el último pase. Los rojiblancos dominaron ciertos tramos con posesión y generaron más remates que su rival, pero sus estadísticas ofensivas no se tradujeron en suficientes ocasiones de peligro real. La cabeza de Sørloth fue un recurso constante en el área, y su gol fue el premio a la insistencia colchonera.
Tácticamente, Xabi Alonso ajustó bien al rival y su equipo supo defender con compostura tras el empate parcial, a pesar de algunas complicaciones defensivas que afloraron durante el tramo medio del segundo tiempo. Simeone, por su parte, siguió fiel a su estilo de presión y ritmo elevado, aunque esta vez el acierto final le fue esquivo.
Este resultado coloca al Real Madrid en la final de la Supercopa de España, donde se medirá al FC Barcelona en un clásico que promete intensidad y emoción. El triunfo en Jeddah da un impulso de moral a los blancos y arroja una buena dosis de confianza justo antes de uno de los duelos más destacados de la temporada.
Para el Atlético de Madrid, el balance es de lucha constante y de una actuación competitiva, aunque le faltó ese último tramo de contundencia para forzar la prórroga o la tanda de penaltis. El conjunto colchonero demostró que puede competir frente a los grandes, pero también que todavía tiene detalles por pulir si quiere imponerse en citas de este nivel.
En la ausencia de Kylian Mbappé en la semifinal, por precaución tras una lesión, el Real Madrid supo encontrar soluciones colectivas y aprovechar los momentos clave del partido; además, el francés viaja ahora con el plantel hacia Arabia para estar disponible en la final, aunque su participación dependerá de cómo evolucione su forma física.
La final en Jeddah será una prueba de fuego para un Real Madrid que, más allá del título en juego, buscará certificar que su proyecto está en plena madurez. Para Atlético, quedará en la memoria la combatividad mostrada y la certeza de que sus derbis siguen ofreciendo historias vibrantes en el calendario del fútbol español. El clásico que aguarda no solo será por un trofeo, también por liderar el pulso competitivo de una temporada en la que ambos clubes aspiran a grandes logros.