
FC Barcelona selló su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey 2025-26 con una victoria trabajada por 0-2 ante el Racing de Santander en el estadio de El Sardinero. El triunfo, fruto de un partido exigente frente a un rival intenso y bien organizado, confirma la solidez del proyecto blaugrana en esta edición del torneo del KO.
Desde el pitido inicial, Racing de Santander planteó un guion competitivo y valiente. Los locales mostraron una defensa ordenada y buena disposición táctica ante uno de los rivales más poderosos de España, obligando al Barcelona a mostrar paciencia y control. En la primera mitad, las ocasiones claras brillaron por su ausencia y el marcador reflejaba la igualdad pese al dominio territorial visitante.
El guion cambió tras el descanso. Barcelona aceleró sus líneas y encontró espacios con más precisión, aunque no fue hasta el minuto 66 cuando rompió la igualdad con un tanto de Ferran Torres, que recogió un pase preciso dentro del área para batir al portero local. Ese gol liberó las tensiones y permitió a los visitantes asentarse definitivamente en el juego.
Racing no se rindió. Con un ambiente vibrante en Santander y fiel a su estilo intenso, el equipo cántabro logró aproximarse con peligro al área rival, incluso viendo anulados dos goles por fuera de juego y generando ocasiones que exigieron al guardameta Joan García. Una de estas intervenciones, a bocajarro, evitó el empate e impulsó la confianza de los azulgrana.
Cuando el encuentro parecía encaminado hacia un final de tensión máxima, Lamine Yamal apareció con un gol en tiempo añadido que cerró el marcador y certificó la clasificación culé. Su tanto ante la portería vacía tras un contragolpe bien ejecutado marcó el 0-2 definitivo y desató la euforia visitante en Santander.
Fue una victoria que, más allá de los números, expresaba la determinación de un equipo que supo sufrir ante un rival combativo. La gestión de los momentos complicados, el acierto individual en las acciones decisivas y el oficio para cerrar el duelo en los minutos finales reflejan la madurez de este Barcelona en competiciones eliminatorias.
Tácticamente, Racing no se limitó a defender sin ideas. Su presión alta en fases del juego y la movilidad ofensiva obligaron a los visitantes a ajustar posiciones y a trabajar más la posesión para encontrar el último pase. Esa resistencia y ese ritmo intenso dieron al partido un trasfondo competitivo que no siempre se ve en duelos de copas entre primeros y segundos equipos de categorías distintas.
Barcelona continúa así su defensa del título de Copa del Rey y se coloca entre los ocho mejores de la edición 2025-26, un paso más en la búsqueda de un trofeo que domina con consistencia. La victoria también prolonga su racha de triunfos consecutivos en todas las competiciones, lo que alimenta la confianza de un grupo acostumbrado a exigencias altas.
Para Racing de Santander, la eliminación no empaña una actuación valiente ante un gigante del fútbol español. El club cántabro, líder de LaLiga Hypermotion, mostró que tiene argumentos para competir tácticamente y puso de manifiesto un espíritu combativo que habrá de trasladar a su lucha por el ascenso.
Desde el punto de vista del Barcelona de Hansi Flick, este triunfo es un ejemplo de cómo gestionar partidos difíciles en eliminatorias directas. El equipo dominó la posesión con criterio, ajustó su media ofensiva tras el descanso y encontró soluciones en los momentos clave. La aportación de jugadores como Ferran Torres y Lamine Yamal terminó siendo determinante.
Entrar a los cuartos de final es importante no solo por el avance en el cuadro, sino también por la profundidad de plantilla y la capacidad de rotar sin perder competitividad, un factor que puede marcar diferencias a medida que la temporada avanza y las competiciones se solapan.
La noticia del pase de ronda, conseguida en un ambientazo en El Sardinero, muestra que el Barça sabe sufrir cuando hace falta, pero también que tiene recursos y liderazgo para cerrar partidos incluso cuando no brilla con luz propia. La mezcla de disciplina defensiva y eficacia ofensiva en momentos claves fue la llave que abrió la puerta hacia los cuartos de final y mantiene al equipo en la pelea por todos los títulos de la temporada.