
La Selección Mexicana cerró su mini gira de preparación rumbo a la Copa del Mundo 2026 con una victoria trabajada de 1-0 ante Bolivia en el Estadio Ramón ‘Tahuichi’ Aguilera, en un duelo marcado por condiciones adversas, un ambiente hostil y un desarrollo ríspido que puso a prueba el carácter del equipo dirigido por Javier Aguirre.
Lejos de los escenarios habituales en Estados Unidos, México afrontó una noche distinta en Santa Cruz: temperatura superior a los 30 grados, tribunas llenas de aficionados locales y un dispositivo de seguridad reforzado ante la presencia de barras de Oriente Petrolero y Blooming. Todo formó parte del “casting” que el ‘Vasco’ había solicitado para evaluar a sus futbolistas en contextos de presión real.
En el trámite del partido, Bolivia (ya enfocada en su preparación para el repechaje mundialista) mostró orden y determinación desde el arranque. La Selección Mexicana, por su parte, tuvo mayor posesión en la primera mitad y generó la opción más clara cuando Armando ‘Hormiga’ González filtró un pase que dejó a Carlos Rodríguez de cara al gol, pero la definición no llegó.
Con el paso de los minutos, el conjunto local ganó protagonismo y estuvo cerca de abrir el marcador en un par de ocasiones. Ahí apareció la figura de Raúl ‘Tala’ Rangel, quien respondió con reflejos para desviar un disparo y, más tarde, contó con la ayuda del poste para mantener el cero en su arco, silenciando momentáneamente a un estadio encendido.
El segundo tiempo elevó el tono del encuentro. Las faltas se multiplicaron, hubo empujones y reclamos constantes, y el árbitro recurrió a tarjetas para intentar controlar el partido. México no se achicó ante la rudeza y encontró líderes en el campo, con Erik Lira empujando al equipo en los momentos más tensos y Aguirre participando activamente desde el banquillo.
Las alarmas se encendieron cuando Israel Reyes tuvo que abandonar el campo por un golpe en un costado, situación que obligó al ingreso de Ramón Juárez, quien respondió de forma correcta en la zaga. El ajuste defensivo permitió a México sostener el partido mientras buscaba el gol que rompiera el equilibrio.
La diferencia llegó al minuto 68, cuando Germán Berterame apareció tras los cambios para definir con instinto goleador y marcar el 1-0. El tanto desató la molestia de la grada y aumentó la fricción en el campo. Poco después, Bolivia se quedó con un hombre menos por la expulsión de Juan Godoy, en una acción que también derivó en la expulsión de Rafael Márquez por reclamos.
Con el resultado a favor, México resistió los minutos finales en un cierre tenso y físico, asegurando una victoria que, más allá del marcador, dejó lecturas importantes para el cuerpo técnico. El equipo mostró personalidad, resistencia y capacidad para competir en escenarios complicados.
Así, el Tricolor culminó su primera gira del 2026 con dos triunfos ( Panamá y Bolivia) y con un balance positivo para Javier Aguirre, quien encontró el contexto ideal para evaluar a sus jugadores de la Liga MX de cara a la conformación de su lista final rumbo al Mundial. México volverá a la actividad en febrero, cuando enfrente a Islandia en Querétaro.