
El rock perdió a una de sus figuras más discretas pero fundamentales. Francis Buchholz, bajista histórico de Scorpions, falleció tras una larga lucha contra el cáncer, noticia que fue confirmada en las últimas horas y que rápidamente generó reacciones entre fans y medios alrededor del mundo.
Buchholz formó parte de la alineación clásica de la banda durante décadas cruciales para su consolidación internacional. Su trabajo en el bajo quedó registrado en álbumes esenciales como Lovedrive, Blackout, Love at First Sting y Crazy World, discos que no solo definieron el sonido de Scorpions, sino que también ayudaron a construir parte del ADN del hard rock y el heavy metal de finales del siglo XX. Canciones como Rock You Like a Hurricane, Still Loving You y Wind of Change llevan su huella, aunque muchas veces su aporte pasará más desapercibido que el de otros miembros más visibles.
Tras conocerse su fallecimiento, la banda publicó un comunicado en el que expresó sus condolencias y reconoció la importancia de Francis dentro de su historia. En el mensaje, Scorpions también aprovechó para agradecer a los fans por tantos años de apoyo, dejando claro que el vínculo entre la banda y su audiencia ha sido parte esencial del camino recorrido.
La muerte de Buchholz no sólo cierra un capítulo importante en la historia de Scorpions, también recuerda el valor de esos músicos que, sin buscar protagonismo constante, sostuvieron con talento y constancia algunos de los catálogos más influyentes del rock. Su legado permanece en cada disco, en cada línea de bajo y en generaciones enteras que crecieron con esa música como parte de su vida.