
El Atlético de Madrid perdió 1-2 frente al FK Bodø/Glimt en el Riyadh Air Metropolitano, en la última jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League 2025-26. A pesar de adelantarse en el marcador, los rojiblancos no pudieron sostener la ventaja y se quedaron sin plaza directa entre los ocho primeros equipos que acceden a octavos sin pasar por el playoff.
El encuentro arrancó con el Atleti buscando imponer su ritmo en su casa. La presión dio frutos pronto: Alexander Sørloth abrió el marcador al minuto 15 con un cabezazo tras un centro lateral, adelantando a los colchoneros y generando optimismo entre la afición. Esa ventaja parecía encaminar una noche tranquila para los de Simeone.
Sin embargo, el partido cambió de guion antes del descanso. En el minuto 34, Fredrik Sjøvold emparejó el marcador con un remate tras una jugada asociada bien trenzada por Bodø, aprovechando un momento de desorden defensivo local. El empate dejó a los madrileños con sensaciones encontradas de cara a la segunda mitad.
En la segunda parte, el conjunto noruego siguió creyendo en su estilo competitivo. Kasper Høgh adelantó a Bodø/Glimt al minuto 59 con un disparo entre una maraña de piernas en el área rival, y aunque el Atlético generó numerosas oportunidades posteriormente, no logró igualar el choque.
Desde el plano estadístico el Atlético dominó la posesión con cerca del 65 %, generó más intentos a portería que su rival y acumuló 27 disparos frente a 11, pero esa superioridad no se tradujo en goles. La falta de eficacia en el último pase y algunos errores defensivos en momentos clave terminaron por pesar en el resultado final.
El entrenador Diego Simeone buscó soluciones con cambios ofensivos en la segunda mitad, pero el equipo no encontró claridad en la definición pese a la insistencia. El desarrollo del juego evidenció que ante rivales organizados y valientes como Bodø, las ocasiones hay que concretarlas sí o sí para poder controlar el destino del partido.
Para el FK Bodø/Glimt esta victoria tiene un valor incalculable. Los noruegos, que ya habían sorprendido semanas antes al vencer al Manchester City, completan una fase de grupos histórica y se aseguran pasar a la ronda de playoffs hacia los octavos de final. El triunfo en Madrid confirma el carácter competitivo del equipo nórdico y su capacidad para competir ante clubes con mayor presupuesto y tradición europea.
La euforia en el vestuario visitante y entre sus aficionados fue palpable tras el final del partido. Muchos jugadores admitieron que casi no se creían lo logrado, y el propio club noruego ya se prepara para medirse a un rival de talla en la siguiente fase de la competición.
Con este resultado, el Atlético de Madrid finaliza la fase de liga en 14ª posición del grupo, lo que le obliga a disputar una eliminatoria de playoff para buscar el acceso a octavos de final, en lugar de lograr la clasificación directa. Este desenlace representa una oportunidad extra de competición, y también una carga física añadida, para los rojiblancos en el tramo decisivo de la temporada.