
Para jugar a Arknights Endfield en PC de forma fluida y cómoda, no basta con un equipo decente: el juego exige una configuración robusta para gestionar sus gráficos 3D, sus texturas detalladas y espacios abiertos sin cuelgues. Te explicamos lo que necesitas saber sobre las especificaciones mínimas y recomendadas para disfrutar del juego sin quebraderos de cabeza.
Con las especificaciones mínimas, puedes ejecutar Endfield y disfrutar de una experiencia de juego a unos 1080p/30 FPS. Necesitarás un PC con Windows 10 u 11 de 64 bits y un procesador equivalente a un Intel Core i5-9400F (o un Ryzen de la misma gama). En cuanto a la tarjeta gráfica, una NVIDIA GeForce GTX 1060 de 6 GB o una AMD Radeon RX 580 de 8 GB se consideran suficientes para ejecutar el juego sin comprometer demasiado la calidad visual. La RAM recomendada ya es de 16 GB, lo que es relativamente alta para un juego de PC, pero necesaria para los tiempos de carga y la gestión de datos en memoria. Finalmente, necesitarás liberar unos 60 GB de espacio en disco, con espacio adicional para descomprimir los archivos de instalación: se recomienda muy mucho un SSD para reducir los tiempos de carga y evitar ralentizaciones al iniciar zonas.
Si buscas una experiencia más fluida, especialmente si te planteas jugar a 60 FPS o más, la configuración recomendada sube de nivel. Un Intel Core i7-10700K (o un procesador AMD Ryzen 7 serie 5000 equivalente) proporciona una mayor potencia de procesamiento para escenas complejas. En cuanto a la GPU, optar por una NVIDIA GeForce RTX 2060 o equivalente te permitirá habilitar configuraciones gráficas más altas, texturas detalladas y, a veces, incluso tecnologías de upscaling si tu monitor es de alta resolución. Si tu objetivo es mantener 60 FPS constantes con configuraciones altas, 32 GB de RAM también pueden ayudar, especialmente en áreas concurridas o durante escenas de combate intensas.
Instalar el juego en un SSD NVMe en lugar de un HDD marca una gran diferencia, sobre todo para las transiciones entre zonas o para abrir la interfaz de la base. En resumen: una configuración de gama media actual (i5/GTX 1060/16 GB/SSD) te permitirá jugar con fluidez, pero con una configuración de gama alta (i7/RTX 2060 o superior) tendrás una experiencia óptima, sobre todo si quieres evitar micro-lags y disfrutar al máximo de los gráficos de Arknights Endfield en PC.