
España volverá a estar presente en la gran cita del deporte invernal. Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, que se celebran del 6 al 22 de febrero en Italia, contarán con una delegación española de 20 deportistas, una de las más numerosas de la historia del país en unos Juegos de invierno. La expedición competirá en seis disciplinas distintas, reflejo de una evolución sostenida y cada vez más diversa del deporte blanco y del hielo en España. No se trata solo de números. La lista combina experiencia olímpica, talento joven y una novedad histórica: el debut del esquí de montaña como disciplina olímpica, un terreno donde España llega con aspiraciones reales de protagonismo.
El equipo español estará formado por 13 hombres y 7 mujeres, repartidos entre esquí alpino, esquí de fondo, snowboard, patinaje artístico, patinaje de velocidad y esquí de montaña. Al frente, como abanderados en la ceremonia inaugural, estarán Joaquim Salarich y Olivia Smart, dos perfiles que representan bien el presente del deporte invernal español: competitividad, constancia y visibilidad internacional.
En esquí alpino, Salarich volverá a liderar la representación española, acompañado por Arrieta Rodríguez Elosegui, en una disciplina donde el objetivo pasa por mejorar resultados y ganar experiencia en el máximo escenario.
El esquí de fondo contará con Marc Colell, Jaume Pueyo y Bernat Sallet, especialistas en pruebas de resistencia que afrontan unos Juegos especialmente exigentes por el perfil de los circuitos italianos.
En snowboard, España llega con una de sus bazas más reconocibles. Queralt Castellet, veterana y referente del halfpipe mundial, vuelve a ser el gran nombre, acompañada por Lucas Eguibar, Álvaro Romero y Nora Cornell, en un bloque que mezcla experiencia olímpica y proyección de futuro.
El patinaje artístico será uno de los focos mediáticos. Olivia Smart y Tim Dieck, junto a Sofía Val y Asaf Kazimov, competirán en danza sobre hielo, mientras que Tomàs-Llorenç Guarino lo hará en la modalidad individual. Una disciplina que ha ganado peso y seguimiento en los últimos ciclos olímpicos.
En patinaje de velocidad, Nil Llop y Daniel Milagros representarán a España en pruebas explosivas y de alta exigencia técnica.
Y la gran novedad: el esquí de montaña, que debuta como deporte olímpico con una fuerte presencia española gracias a Oriol Cardona, Ot Ferrer, Ana Alonso y María Costa, nombres habituales del circuito internacional y con opciones de destacar en pruebas rápidas y técnicas.
Aunque los horarios definitivos se ajustarán a medida que se acerque la cita, el calendario de participación española se concentrará principalmente en la segunda semana de los Juegos, con presencia casi diaria:
El reparto de pruebas permitirá a la delegación española mantener protagonismo durante buena parte de los Juegos, algo poco habitual en ciclos anteriores.
España no llega a Milano-Cortina con la presión del medallero, pero sí con expectativas deportivas concretas. El snowboard y el esquí de montaña concentran las mayores opciones de buenos resultados, mientras que el patinaje artístico aspira a consolidar su crecimiento competitivo.
Más allá de los resultados, estos Juegos representan un punto clave para el futuro. La amplitud de disciplinas, el relevo generacional y la presencia en deportes emergentes refuerzan la idea de que el deporte de invierno español ha dejado de ser testimonial para convertirse en un proyecto estable.