
Con la temporada 1 del reboot de Overwatch, Blizzard presenta cinco nuevos personajes de una sola vez, la primera novedad desde hace mucho tiempo para el juego. Jetpack Cat, Domina, Emre, Mizuki y Anran marcan el inicio del arco narrativo El Reino de Talon y marcan la pauta para la nueva dirección del hero shooter, con kits más experimentales y un rol más importante en la historia global.
Domina es la única tank del grupo y se coloca como un personaje de control de zona. Su gameplay se centra en crear barreras segmentadas, repeler enemigos e infligir daño preciso a media distancia. Tiene una gran reserva de escudos y puede atrapar oponentes con su definitiva, lo que la convierte en un tank orientado a la presión y a la gestión del espacio más que en la pura absorción de daño.
Emre se une a la categoría de DPS con un estilo más agresivo y está vinculado narrativamente a Talon. Antiguo miembro de Overwatch convertido en mercenario cibernéticamente mejorado, utiliza un rifle de ráfaga, granadas tecnológicas y habilidades orientadas a la supervivencia y al daño continuado. Su gameplay se centra en el engagement rápido y la capacidad de ser peligroso incluso bajo presión.
Anran es el otro héroe DPS introducido esta temporada. Inspirada en un estilo marcial basado en el fuego, utiliza abanicos en llamas y se centra en la movilidad y en el daño rápido. Representa un perfil ofensivo más técnico, donde el posicionamiento y el timing son cruciales para aumentar al máximo su impacto en combate.
Mizuki ocupa un rol híbrido de apoyo. Su kit combina curación, control y movilidad, con habilidades que le permiten rebotar entre los aliados y crear zonas de protección que bloquean los proyectiles enemigos. También puede reposicionarse rápidamente mediante una mecánica de teletransporte, lo que lo convierte en un apoyo muy activo en las rotaciones de equipo.
Jetpack Cat es probablemente el personaje más atípico de todos. Este héroe de tipo apoyo es volador y cura e inflige daño mientras se mueve constantemente. Su gameplay se basa en la movilidad vertical y en la capacidad de ayudar a los aliados a reposicionarse en el mapa, aportando una nueva dimensión estratégica a los combates en equipo.