El británico compartió el podio con Antonelli (3º), marcando un Gran Premio de libro para Mercedes.
La penúltima cita de la temporada estuvo marcada por varios accidentes, penalizaciones y un Max Verstappen sólido.
El neerlandés obtuvo su cuarto título mundial a dos carreras del final de temporada, en una carrera donde necesitaba quedar por delante de Norris para conseguirlo.